miércoles, 27 de diciembre de 2006

Agradable tarde navideña

Estamos en Madrid de visita a la familia de María. El tiempo acompaña y la ciudad tiene un aire navideño que hemos visto pocas veces, iluminaciones por todos lados, actividades infantiles en decenas de espacios, esta tarde hemos podido disfrutar además de pocas aglomeraciones.
Una señora comentaba: "este año el alcalde ha tirado la casa por la ventana".
Quizás sea cierto, pero los pequeños agradecen se piense en ellos, y los papás también, poder elegir entre tantas actividades da gusto.
Las niñas se lo han pasado pipa y se han portado fenomenal... este último detalle es merecedor de una negrita :-)) se trata de un caso del todo excepcional.
No, no penséis que saben que se acercan los reyes y hay que portarse bien, para nada, los niños ya saben perfectamente que aunque los papás se enfaden, los reyes cumplen con su obligación de abarrotar las casas de regalos, sobre todo cuando las cartas a los Reyes magos las han enviado también un ejército de abuelos, tíos, primos, amigos etc. etc.
Después de comer y de un pequeño descanso, que también ayuda al buen humor de la tarde-noche, hemos ido al Parque del Retiro, en la Casa de las Vacas se celebra el
XXX Salón del libro Infantil y Juvenil (podéis bajaros el Programa completo oficial)
Además de muchos libros muy interesantes, con los que se han entretenido un buen rato las tres, Blanca incluida, hay una exposición de algunos dibujos de Asun Balzola, la ilustradora desaparecida hace unos meses. El papá ha quedado un buen rato admirando la delicadeza del trato de las acuarelas... qué imágenes más bonitas!
También muy interesante los carteles anunciadores del Salón del libro, el del tercer Salón ilustrada los 10 derechos del niño lector, que pena no haberlos apuntados, eran en rima y además de muy certeros, muy graciosos.

Después paseando hemos llegado a Colón donde a las ocho empezaba un espectáculo de agua, música y trapecios, unos locos colgando de una grúa inmensa - en una pieza una de las trapecistas se levantaba a unos seis o más metros del suelo, agarrada sólo por un brazo y sin otra protección que la fuerza y la capacidad de los dos actores...en fin eso no nos ha gustado, pero a los pequeños, considerando las medidas de las bocas abiertas creo que sí... la música preciosa y los juego de agua también.
Pasado mañana volamos a Italia, a visitar el resto de la familia.

Hemos cogido más aviones en estos años... y os puedo asegurar que volar es un desastre, no hay un vuelo que llegue en horario, te pierden las maletas, te dejan encerrado en los aviones a la espera de no sé qué permisos, la comida en los aeropuertos pésima (no digo en los vuelos que ya sabemos que allí no te dan nada) En estos días de fiesta además, cuando el trabajo pesa más que nunca, la disponibilidad y amabilidad de una parte del personal deja mucho que desear y, la ley de murfi ;-) no falla a mi me tocan siempre los más antipáticos.

Felices fiestas a todos!

martes, 19 de diciembre de 2006

Rabietas

Se pasa mal, sí que se pasa mal.

¿Cuantos de los que habéis caído por aquí habéis sufrido uno de esos momentos tan embarazosos y duros en los que vuestro hijo parece poseido por un demoniete malvado que le hace gritar, patalear, a veces hasta lesionarse, tirarse al suelo, no querer saber nada de vosotros y... ah, horror!!! En público... Mientras todo el mundo os mira como un maltratador de niños?

¿Cuanto pueden durar las rabietas?

Depende, depende de la actuación nuestra, en parte, de la situación en la que se desenlazan, pero sobre todo depende del carácter del niño.
Hay que leer sobre sobre el tema, algunos enlaces más a bajo os pueden ayudar.

La mayoría de los profesionales evidencia por un lado la normalidad de estas aparatosas manifestaciones de nuestros hijos, sobre todo cuando tienen entre 2 y 3 años, y por el otro la dificultad de encontrar una vía rápida, eficaz y oportuna para solucionar siempre estos momentos complicados.
Hay que dejar escampar el temporal...
Y cuando llueve a cántaros, uno se moja, no hay paraguas que sirva.

El niño que sufre una rabieta, normalmente, está reivindicando algo.
Algo muy importante: su existencia. Su capacidad de decisión, su autonomía.
Algo tan importante hay que respetarlo, a pesar de lo que pueda doler y de lo mal que lo podamos pasar.
¿ellos lo están pasando mal?
Bueno, bién no. Pero para ganar algo, hay que luchar por ello y cualquiera lo ha vivido, sufrido en su vida.
Tan pequeños y mocosos y ya en las barricadas...

La vía rápida para evitar el berrinche es la de acceder a sus peticiones, prevenir la rabieta concediendole lo que exige, ¿fácil? sólo aparentemente, ya que a veces se trata de peticiones que no se pueden o es mucho mejor no conceder.
Todo depende: ¿merece la pena armarla tan gorda por decir que NO! a según qué cosas?
A veces sus peticiones no son nada del otro mundo y puede llegar a tratarse de algo del todo comprensible.
Por nuestro cansancio y la consecuente poca paciencia nos dejamos llevar por la fácil reacción de atrincherarnos detrás de una dureza inoportuna.
Entonces dejamos estos casos, a la segunda vez que nos pasa seremos capaces de entender que no merece la pena una batalla campal por un zapato verde en lugar de uno rojo, de una galleta en lugar de una manzana... etc.

Otras veces sí que es necesario sufrir.
Por ejemplo: el niño quiere cruzar la calle olvidándose de que en la calle hay objetos movientes y de consistencia dura que se llaman coches.
El niño quiere quedarse en el parque a pesar de que empieza a llover, etc.

Una forma a menudo eficaz de evitar la rabieta es concederle algo distinto a lo que pide, es decir distraer su atención, moviendo el foco desde el objeto imposible a otro más accesible: no te dejo cruzar la calle pero te doy mi reloj, el teléfono móvil u otra cosa que por ser normalmente poco accesible le interesa.
No muy politicamente correcto, pero a veces funciona. A veces.

Más frecuentemente la rabieta explota, en el sentido literal, y no hay forma de pararla.
A veces no hay más opciones que dejar que se desenrolle la actuación magistral de nuestros hijos.
Es duro.
Si nos encontramos en la calle se añade la dificultad de las miradas e/o intervenciones de los inevitables curiosos y transeúntes.

Puede que alguien piense que estamos haciendo daño al niño. Depende de las expresiones y gritos puede que lleguen a deciros cosas realmente embarazosas.

La mayoría de los expertos consideran que hay que dejar escampar el temporal, sin demasiadas o ninguna intervención por nuestra parte, la de los papás. Sin casi contacto físico.
Otros hablan al contrario del abrazo fuerte.

A veces es posible, pero otras no. Yo he provado las dos cosas.

El berrinche moumental es un momento que a muchos nos ha tocado vivir. Y no es nada agradable. Sea por que es dificil mantener la calma, y es necesario hacerlo, sea por que no es fácil no preocuparse. Y no hay que preocuparse.
La última rabieta duró más de media hora. Llegamos a casa exhaustos los dos.
Se añadía el cansancio de la primera hora de la tarde, estabamos de juegos y nos lo pasamos pipa los dos, pero llega el momento en el que hay que hacer otra cosa.
Booom, explosión nuclear.

Como estabamos a 10 minutos de casa decisí emprender el camino de la vuelta.
Camino que tardó más de media hora.
Me paraba para que se tranquilizara, pero puntaba directo a la calle, y no una calle cualquiera una Avenida animada de bólidos a no sé cuantos kilómetros por hora.
Tuve más de una vez que cogerla en brazos.
En fin, una aventura.
Al final llegamos.
Y descansó, descansamos. Creo que tengo un tímpano fastidiado :-))
Bueno no es para tanto, aunque me gustaría que algunas de las personas con las que me crucé en la subida a casa me contara el cuadrito que hacíamos.

Las familias que hemos adoptado podemos tender a buscar razones distintas a la evolución natural de los niños, no hay que agobiarse, si bien no estaría mal, como siempre, no bajovalorar algunas señales, sobre todo en cuanto a la frecuencia de las rabietas y si van asociadas a otros episodios preocupantes.

Es muy, muy importante que seamos capaces de comunicar tranquilidad y sosiego, ni gritos, ni amenazas, ni reacciones aparatosas. Y cuando es un no que se quede en no. Si bien medimos los noes con un metro lógico.
No No No No!!!! es otra rabieta, pero de adultos.
Sí Sí Sí Sí !!! Es hacer lo que me da la gana y así no se gana nada, ni la felicidad de nuestros hijos, ni la confianza en nuestras capacidad de dirección (y aguante) que es la mercancía familiar que más necesitan.


Algunos recursos en Internet

Para el Bebé

WEB de Enfermería en Cuidados Intensivos en Pediatría

Universidad de Michigam

Zona Pediátrica

Guía infantil

Educación infantil

viernes, 15 de diciembre de 2006

Vuelan hacia China

Esta mañana, a las 6 de la mañana, estaba en el aeropuerto de Barcelona. Salían algunas familias hacia China, les tenía que llevar algunos documentos.
Vuelo Air Francia hacia el Charles De Gaulle. Me volvieron a la mente antiguos recuerdos... Hace 7 años, más o menos en estas fechas, navidades de 1999, directos a Chengdu al encuentro de nuestra primera hija.
Qué emociones...

Bueno valdrá la pena recordar que llegamos al aeropuerto, y nada más poner las maletas en la cinta del mostrador, notamos como empezaban a llamarse entre ellos los operadores, llamadas de teléfono, uno se levanta, confabulan y al final nos dicen: el vuelo ha sido cancelado, en el aeropuerto de París ha caido una gorda esta noche, se ha roto una pasarela y han cerrado el aeropuerto.

Al contar este episodio a las familias que allí estaban, la mirada que me devolvieron era todo un poema de identificación con el desastre... recuerdo que las fotos de las niñas consiguieron conmover al personal y en un momento se dedicaron a buscarnos un vuelo alternativo y lo consiguieron. LLegamos a Pekín sólo un par de horas más tarde... con todo lo que habíamos pasado, la verdad, la llegada a Pekín nos pareció una liberación... cuantos nervios, cuantas peleas....
Algo contamos en la web de Paloma. Quizás un día tenga ganas de contar más detalles. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y han cambiado muchísimas cosas.
Entre otras que entonces en todo un año salieron hacia China el mismo número de expedientes que hoy salen en menos de un mes.
Es un cambio notable.

Este fin de semana otras familia han pasado por lo mismo, cancelaciones de vuelos, retrasos, pérdida de aviones.
Viajar es complicado, el colapso de los aeropuertos es evidente a todo el mundo.
Por esto es fundamental tener paciencia, al final todo se arregla, pero qué nervios...

De hecho, a veces, el viaje es una prueba más, que nos será útil, si somos capaces de ver el lado positivo de las cosas. Estamos cansados, nerviosos, parece que todo se pone al revés, incomprensiones, barreras de indiferencia de los que tendrían que echarnos un cable, necesidad de tomar decisiones y una vez elegido un camino no estar todo el rato pensando ah, si hubiera hecho lo contrario...

Con nuestros hijos nos encontraremos a menudo frente a estas situaciones.

Es fundamental ser capaces de mantener la calma.
Fundamental y complicado.
La mayoría de las veces las soluciones son sencillas, están a nuestro alcance, si somos capaces de verlas. Pero no somos capaces de dar ese pequeño paso, nos quedamos parados, nos enfadamos, buscamos culpables, y si los encontramos, este hecho puede que nos conforte por un momento, pero que no resuelve para nada el problema.

Me repito cien veces al día ese palabra: calma, que tantas veces me ha ayudado a encontrar el camino.
Un camino.
A veces, quizás, el mejor camino.

Hay una canción en el último disco de Jorge Drexler 12 segundos de oscuridad que esta mañana he escuchado muchas veces, así dice:

Gira el haz de luz, para que se vea desde alta mar,
yo buscaba el rumbo de regreso sin quererlo encontrar
...
un faro quieto nada sería, guía mientras no deje de girar, no es la luz lo que importa en verdad, son los doces segundos de oscuridad,
para que se vea desde alta mar
de poco le sirve al navegante que no sepa esperar,
pie detrás de pie, no hay otra manera de caminar
...
un faro para sólo de día, guía mientras no deje de girar, no es la luz lo que importa en verdad
son los doce segundos de oscuridad...

muy bonita!
La vida es muy bonita, a veces a pesar de todo

Feliz Navidad

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Ya no es lo que era


Ya no es lo que era
y no será lo que es.

China ha sido la mamá generosa para miles de familias desde hace muchos años. En España la adopción en China empezó hace uno 10 años, más de 5000 niñas hoy españolas han sido adoptadas en este tiempo. Mucho antes en Estados Unidos, Canadá y otro países decenas de miles de casas gozaban y gozan de las sonrisas de una pequeña y de algunos pequeños de origen chino.
En Italia acaban de entrar en el restringido círculo de los privilegiados, a penas 16 estados, que tienen acuerdo de adopción con la República Popular.
Entran en el peor momento.
Aclaramos esta expresión: “peor momento” con respecto a los años pasados, en este sentido peor momento, pero en ningún otro que no sea comparativo, ya que China seguirá siendo para miles de familias la cuna de su felicidad.
Sólo que tanta felicidad ha regalado China y con una generosidad, una honestidad, una seguridad que no tienen parangón, ni de lejos, con ninguna otra realidad adoptiva internacional, que los cambios que se ven llegar, y se venían previendo desde hace algún tiempo, serán traumáticos para muchos.

Pero en el fondo no se trata de nada excepcional.
Con más del doble de solicitudes con respecto a los menores adoptables, y una diferencia que va en cresciendo, se empezarán a aplicar criterios de selección de las “mejores familias”. Una expresión horrible: “mejores familias” no más terrible de lo que muchas familias han escrito en su carta a los reyes magos, en este caso en traje de directores del CCAA: niñas pequeñas, sanas, sin problemas físicos, ni psicológicos, huérfanas o abandonadas... qué no pase que alguien la reclame... con un abanico de edad cuanto más pequeño mejor, posiblemente guapas...

Sé que muchos se enfadarán en leer estas líneas, pero ¿no es así?

Entonces por que extrañarse que las autoridades chinas extremen las medidas de protección a favor de los menores y digan qué ya es hora de ser un poco más rígidos en el sentido contrario: en la carta a los futuros papás se requiere que estos sean sanos, jóvenes (es un decir, que no tengan más de 50 años), que tengan recursos económicos suficientes o que sean suficientemente honestos para declarar lo que ganan, que le dure una pareja algo más que un suspiro...
No se sientan aludidos los inocentes, no va por ellos, pero está en la naturaleza humana hacer las cosas imperfectas y ser la principal responsable, en las decisiones tomadas, de fomentar la injusticia que le vapulea.

China ya no será la mamá más generosa del mundo, ya no lo será para todos. Unos brazos enormes abiertos a cualquiera que exprese un deseo, ya no será así.

Es muy probable que padres estupendos acaben teniendo que renunciar y otros muchos peores consigan lo que quieren.
La buena gente no tiene el privilegio de estar con más frecuencia entre los ricos, ni entre los cultos, es verdad que tampoco lo contrario.

Los tiempos cambian. Y todo sigue igual.

Ojala los orfanatos estén de verdad vacíos. Estas medidas tendrían mayor sentido.
Probablemente no es así.

Si este mundo fuese otro, ningún niño se quedaría sin papás, ningún niño estaría en un centro de acogida, pero no es así y si vamos bajando y bajando nos sorprendería descubrir que todos los hilos que nos anclan a este Planeta acaban enlazados en una única cuerda de la que colgamos todos, por más o menos tiempo.

Y pido disculpa, por adelantado, a todos los que justamente pensarán “este tío tiene un morro que se lo pisa”
Tengo tres hijas y me permito el lujo de pontificar.
Lo siento y perdón.

Feliz Navidad

martes, 12 de diciembre de 2006

skating


Empiezan los Festivales.
Hay dos momentos en el año en el que los papás estamos todos los días, o casi, disfrutando de las insuperables capacidades artísticas de nuestros hijos. Poco antes de las Navidades y en Junio.
En general es así ¿verdad?


Son meses cruciales, en los que la escuela, la música, las acrobacias, el teatro y un largo listado de etcétera creativos se avalanchan sobre nuestros retoños, para hacerlos sufrir de emoción - antes de la actuación - y gozar de alegría - al mirar las caras babeantes y un poco estúpidas (en el sentido bueno de la palabra... si es que tiene uno ;-) de los papis espectadores.

Si por un momento conseguís dar un paso atrás y olvidaros que sois uno más en la misma categoría de aquellos individuos que os rodean, podreis observar el abanico de situaciones familiares y relaciones materno/paterno filiales que existen.
Las babas por supuestos en cantidades industriales, toneladas de material viscoso que lo inunda todo. Por suerte es así.
Pero también hay otras miradas y actitudes. Menos pegajosas, pero no por esto más gratas.

Dan un poco de pena aquellos niños que tienen que sufrir por unos papás como el que tenía a mi lado esta tarde.
Mi hija con una elegancia insuperable, por supuesto!! dando vueltas como un ángel en la pista de hielo, y su mamá, su papá y la hermana pequeña boquiabiertos casi reteniendo la respiración entre pasos cruzados, adelante y atrás y salto y una nueva vuelta oooooohhh, aplausos... y el tío a lado que se reía de su pequeñita mientra ella se esforzaba, con la cara colorada y concentradísima y esa bestia que casi ni la miraba, hasta que soltó un "qué patosa" que me llegó al alma.
¿Será posible?
No sé si es peor eso o la cara de aburrimiento que tenían otros, estampada en la mirada como perdida en el vacío, deseosos de irse quien sabe donde, a lo mejor en la confortable oficina, donde uno puede disfrutar horas y horas al día, sin tener que participar a las proezas de unos pesados mocosos y que al final hasta hay que aplaudir para evitar la bronca de la mujer...
De estos había unos cuantos más por allí...

¿Cómo extrañarse que sea tan díficil conseguir horarios acordes a la conciliación de la vida familiar? si es que hay tanta gente que de la vida familiar no quiere ni oir hablar
Así va el mundo, y después nos échamos las manos a la cabeza cuando aparecen en la prensa las noticias sobre las relaciones fracasadas y desastrosas entre padres e hijos.

Feliz navidad

domingo, 10 de diciembre de 2006

Se acaba el acueducto


Mañana vuelta al tran tran diario, despertarse, prepararse, llevar las niñas al cole, ir a trabajar, buscarlas y llevarlas a actividades lúdicas variadas... con tre niñas, las dos mayores que van a la misma escuela pero salen en horario un poco distinto, y la pequeña que va a otra, relativamente cerca pero no a lado, con actividades eso sí, todas diferentes, la cosa no es sencilla.

Considerad además que aquí no tenemos ni un abuelo, ni un tió, a nadie de la familia, el juego de encaje tiene que ser muy organizado y sea la mamá que el papá tienen que estar disponible a un arriba y abajo diario constante.
Nos echan un cable en caso de emergencia amigos, mamás de las amiguitas (la verdad que casi siempre son las mamás que aparecen en estas ocasiones). La emergencias son las enfermedades y algún que otro imprevisto laboral.
Las tardes tendrían que ser todas dedicadas y sin más a los pequeños, pero la presión en el trabajo va a menudo en dirección contraria, a veces por empuje, dependiendo de lo que haces, de los mismos que tendrían que entenderte por que se encontrarán pronto con la misma problemática.

A partir de mañana todo esto una vez más y cerrado el parentesis, si bien con el aliento ya de las navidades en el cuello, nuevas fiestas que no tardarán ni un respiro a sumergirnos.

Hasta hoy el acueducto.
A propósito de acueducto:
Hoy leía el artículo de Elvira Lindo en El Páis Domingo "El sofá-cama" genial y divertido como siempre. El articulo empieza así: "Hay algo peor que vivir en Nueva York. Vivir en Nueva York y tener un sofá-cama" Bueno os podeis imaginar como sigue.
Muchos podríais cambiar el nombre de la ciudad, funcionaría casi igual. Y digo podríais sin incluirnos por que obviamente nosotros estamos encantados de tener invitados y con las dos familias lejanas, no sólo tenemos un sofá cáma, si no varios colchones que llegado el momento funcionan de maravilla.
(esto había que escribirlo, hay que ser politicamente muy correctos por si a caso alguien de la familia llegara a leer estas líneas ;-)

En fin que esta vez nos hemos quedado de puente en Barcelona, bien acompañados y nos hemos dedicado a las visitas de costumbre, con la especial consideración que siendo mayoría absoluta los menores, y muy menores, la costumbre significa: acuario, zoo, parques, cine infantil etc. etc. todo por el estilo.

La verdad que es tranquilizador y hasta confortador el hecho de que vayas por donde vayas hay unas cuantas familias adoptantes presumiendo de hijos.
Colorines variados siempre, con evidente prevalencia de chinitas, si bien el color oscuro empieza a notarse y mucho.
Los niños por supuesto a lo suyo, los papás que a veces se miran, se sonrién, en algun ocasión se ignoran, fruto ciertamente de la normalización del hecho adoptivo, como si dijeran: si tuviera que sonreir a cada familia adoptante con la que me cruzo tendría agujetas por mitad musculatura facial...
Algunos se acercan y te preguntan cosas: "¿de qué provincia?" y con esta pregunta ya te miras alrededor buscando a una chinita.
Otros te miran con una sonrisa que llega de aquí hasta China, una sonrisa dulce de envidia buena, de ganas de achuchar a tus pequeñas, que si le dijeras te las presto unos días pa' que entrenes te miraría como si estuvieras hablando en serio, tanto lo desean...
una mirada qué dice que guapas son tus hijas con unas palabras silenciosas que en algunos casos llegan a ser una novela entera, ahora que la espera para ser asignados se ha hecho tan larga.

Pero decía confortador, claro que sí. Nada de bichos raros, nuestras hijas e hijos sí que podrán disfrutar a su alrededor de una amplia compañía de seres humanos que, como ellas, han llegado desde un país lejano a unas casas llenas de recursos. Materiales sin duda, de otro tipo seguro que también, con multitud de diferencias, caso por caso, familia por familia.

El hecho de que tendrán tantos ejemplos de historias parecidas al alcance de la mano, del correo electrónico y del chat llegado el caso, hay que valorarlo, pero no tenemos que confiar demasiado en las virtudes terapéuticas del compartir experiencias.

Esto tendríamos que saberlo, pensamos a cuanto pesa en la solución o superación de un percance el hecho de que otros hayan pasado por lo mismo.
A veces mucho y a veces nada.
Cuantas veces nuestros padres nos han intentado convencer de que teníamos que aprovechar de su experiencia y evitar de hacer eso o aquello, y nosotros nada, a estamparnos contra la pared que era lo que además tocaba...

Cuando tenemos un problema, a menudo es la sensación de soledad la que prevalece y mucho más en el profundo de las almas sufridoras, para esas almas de nada sirve que otras miles de personas hayan vivido y sufrido el mismo camino.
Se sentirán únicas, como nosotros nos hemos sentido únicos repitiendo palabras que millones de seres humanos han repetido.
Necesitamos sentirnos únicos para dar valor sea a la felicidad más intensa que al dolor más desgarrador.

Cuando nos critican, nos insultan, nos hacen daño estamos sólos.
La capacidad de reaccionar en positivo viene después, a veces sólo un momento después. A veces bastante tiempo después.
Pertenecer a un colectivo ayuda, pero por si sólo no es suficiente.
También al contrario, a veces ayuda poco, a veces la reacción más istintiva, cuando el malestar rádica propiamente del elemento que nos hace pertener a ese colectivo, es el deseo de NO ser parte de ese colectivo.

Cuando todo el rato en la calle cruzamos una chinita y decimos a nuestras hijas: mira! O le apretamos la mano, o las miramos con una sonrisa y una mirada indicadora... Puede que a la quinta vez en una hora, nuestras hijas preferirían pasar desapercibida o que nos callaramos.
A lo mejor no.
Tampoco pasa todos los días esta inmersión en aglomeraciones de personas en las que ese poquito por ciento de familias adoptantes parece no ser tan poquito.

Todo es relativo, decía ese sabio... hemos empezado con la sensación confortadora del compartir con tanta gente nuestra paternidad adoptiva y hemos acabado con nuestras hijas aburridas de tanta chinorris por allí.

Feliz navidad

Calle polvorienta


De viaje por un país lejano, donde el polvo, el ruido y los malos olores arrecian.

Donde recordar que nuestras vidas cómodas y olvidadizas nos hacen seres humanos a la mitad.
Gozando del calorcito de la calefación, del fresquito del aire acondicionado, de una cena rica, un Rioja Reserva de añada excelente y un jamón de bellota extraordinario...

feliz navidad

viernes, 8 de diciembre de 2006

El papá no ha muerto...


Este mensaje lo envié a la lista de China el 26 de febrero de 2006, como siempre circulan por la lista* fotos de niñas y niños, preciosidades que nos alegran la vista y el corazón. Un motivo para presumir de hija ;-)


Como me estais dando envidia con tanta belleza ;-))
Os paso una foto de mi segunda hija

Quien ha tenido la oportunidad de verla en acción recientemente sabe qué personaje es ;-))
El 5 de diciembre cumplió 4 añitos. (NdE: como estamos ahora en diciembre 2006 mi princesa acaba de cumplir 5)
Una querida amiga pepsicologa nos dijo: Violeta tiene que hacer salir su vena artística con algo, ser actriz, pintora, lo que sea, por que si toda esa carga no encuentra salida puede pasarle cualquier cosa.
Hoy estabamos mirando una pelicula:
Descubriendo Nunca jamás
para quien no la conoce os diré que habla del autor de Peter Pan, autor de teatro etc. frecuenta una familia de una vidua con 4 hijos y a través de la relación con estos niños nace la ispiración de su obra maestra.
El autor pasa mucho rato con los niños, juega con ellos, rien y se lo pasan pipa
Violeta me preguntó no recuerdo ya qué cosa, pero recuerdo mi respuesta: el papá había muerto por una grave enfermedad, ella me miró con una espresión de: "te estás equivocando" y yo le confirmé el dato, al que Violeta me contestó: "no sé quien se ha muerto, pero el papá está jugando con ellos..."
Los niños son muchos más sabios de lo que podemos pensar ;-)) y más sabios de algunos papás sin duda!

Ayer Paloma estaba sacando fotos de cuando acababamos de llegar de China con ella. Violeta repetía la misma pregunta una y otra vez: "¿y yo donde estaba?"
Al qué Paloma, que tiene seis años, le contestó: tu no existías, o como mucho estabas en la tripa de la señora china.
Violeta la miró y dijo: ah, es verdad!
y siguieron tan tranquilas mirando las fotos...

Ojalá sigan así de seguras y felices en los próximos 100 años


saludos
Roberto Pili

*utilizo la palabra "lista" para indicar la lista de correo de las familias adoptantes en China más importante que existe en internet, la de AFAC china@adopint.org

Una cosa más, un Blog


Queridos todos los que os acercais a estas páginas:
Es el momento de una breve presentación.
Me llamo Roberto Pili, he nacido en Italia, hace 44 años, vivo en Barcelona desde hace más de 12 . Estoy casado, desde 1993, con María.
Soy el papá de 3 niñas, Paloma, Violeta y Blanca. Las tres han nacido en China. María y yo las hemos adoptadas respectivamente en el año 1999, 2002 y 2005.
Desde hace mucho tiempo mi vida familiar, social, laboral se mueve alrededor de la adopción y de los extraordinarios medios que nos ofrece Internet. Antes he sido historiador y algunas cosas más.
He compartido con tantos amigos mi experiencia, mis alegrías y mis preocupaciones, mi felicidad y mi día a día, mi vida en definitiva. Muchos son amigos en carne y huesos, muchísimos más nombres, direcciones de correo electrónico, a veces imagenes digitales, a través de esta medio magia, medio brujería que es la red de redes, la telaraña universal, la web.
La elección de estar tan presente en este medio es fruto de la coincidencia de varios elementos, sentimientos y deseos.
Sin duda alguna existe cierta parte de exhibicionismo, no exenta de la positiva necesidad de medirse con los demás, el todo salpicado con gotitas de curiosidad, entremezcladas con esa sensación entre temor y espectativa que deriva del saber que lanzas a través del ciberespacio algo que puede llegar muy lejos y rebotarte, como una caricia, como una sonrisa... como una bofetada.
Por todo esto, y mucho más, qué tampoco se trata de aburrir el personal con introducciones interminables, nace este BLOG.
Espero podamos disfrutar ustedes y quien firma escribiendo y leyendo notas y comentarios.
Ojalá sobre todo, estas páginas sirvan para aprender los unos de los otros.
El título, Adoplandia, quiere ser una pequeña provocación.
La adopción, como ser padres es algo muy serio, sin duda.
Pero la seriedad del asunto no tiene que quitarnos las ganas de sonreir. El buen humor tiene que ser un ingrediente fundamental de nuestra existencia.
Nuestros hijos, todos nuestros seres queridos en general, cuanto agradecen o agradecerían que sepamos encontrar el lado alegre de las cosas que nos pasan.
No será siempre posible ¿verdad?
Pero lo intentaremos, a lo mejor hasta resulta!!
abrazos y feliz navidad
Roberto Pili

viernes, 1 de diciembre de 2006

Julio 2006 en el CCAA

Posted by Picasa

Julio 2006, Pekín, en la antigua sede del CCAA

La foto fue tomada en la sala donde se realizan las carpetas por cada menor dado en adopción.
Se rellenan con todos los documentos existentes y se cierran al recibir el segundo seguimiento.
Son guardadas en el Archivo del CCAA y podrán ser solicitadas a la mayor edad por las niñas y niños adoptados.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Sueños de oro, del dormir y del desear que se duerman



La noche es para nuestros hijos un momento muy especial. No hay casi dos niños iguales en cuanto a ritmo del sueño en el curso de su infancia.

La capacidad de modificar nuestra actitud dependiendo del momento y de las circunstancias, será fundamental a la hora de cosechar éxitos o fracasos en la ardua tarea de responder de la mejor forma posible a las necesidades de nuestros hijos, de los papás, de la evolución positiva de nuestra vida familiar.

Todos necesitamos dormir, es una verdad muy sencilla.

Pero ya veis: nos encontramos con una verdad cierta, pero el hecho de que sea cierta no es por si sólo motivo suficiente a dar por hecho que se realizará.

Estará bien tenerlo en cuenta. Esto nos pasará a menudo.

Un niño salta de una silla y se hace daño, sería lo normal que ya dejara de saltar. Pues no. Es muy posible que al cabo de 5 minutos, o menos, vuelva a intentarlo. A pesar de que además del daño que se ha hecho le ha caído una buena bronca ¿cómo es posible?

Así empiezan nuestros intentos para "evitar" que vuelva a hacerse daño. Las estrategias y un variadito de acciones, una constante aproximación a la meta.

Hablaremos del tema de defender la integridad física de nuestros hijos en otro momento, seguimos con el tema del dormir.

Dormir es una necesidad compartida: quizás sea una buena forma enseñarle eso, que los papás también duermen, cuando él duerme y no desaparecen en un agujero negro. También nosotros nos vamos a la cama. A lo mejor no a las ocho de la tarde, pero por qué en alguna ocasión no acercarnos a sus horarios e irnos a la cama con ellos?

No sólo los papas no desaparecen, si no que la mañana siguiente y todas las mañanas vuelven a aparecer, como si la noche no hubiese existido.

A un niño de 12 meses explicarle las cosas con palabras es oportuno y necesario, pero otra cosa es que lo entienda o que le interese hacer caso de las palabras.

El sonido de la voz, la tranquilidad y lentitud, el tono pausado, sin duda le ayudarán, pero lo que desea es ver con sus propios ojos lo que pasa. Cada niño es distinto, como explico más adelante a propósito de mi hija pequeña, pero consideremos la indicada como una opción posible.
También recuerdo que aquí hablamos de los niños que tienen alguna reticencia para irse a la cama a dormir. Por supuesto si vuestro hijo o hija se duermen sin más, aceptan tan tranquilos el irse a la cama, a la cuna, al lugar de los sueños, pues qué suerte! Ya está.

¿Nos hemos parado un momento a pensar? En los primeros días de estar con el peque, en China (o en otro país) en las semanas y después en los meses a seguir: ¿cuantas variaciones ha habido en nuestros hábitos?
Las primeras dos semanas estamos todo el día con ellas, dormimos en la misma habitación, a veces en la misma cama, estamos allí contemplándoles... poco a poco, a veces de forma bastante rápida, descubren lo bonito que es tener a alguien que constantemente te quiere y te cuida.

Vuelves a casa y ¿qué pasa? Responderos a esta pregunta. Recordad lo que ha pasado.
Las primeras semanas hay que tenerlas en cuenta como un momento especial, su validez como patrón para el futuro funciona sólo en parte, también para definir la relación de nuestros hijos con el sueño tenemos que considerar esas primeras semanas como algo muy relativo.

También relativa tiene que ser la importancia que damos a la información de los hábitos de sueño que tenía en el orfanato o en la familia de acogida.

¿qué horarios tenían?

¿a qué hora se despertaban todos y a qué hora se iban a la cama?

¿Dormía la niña en la misma habitación que los padres en caso de acogida?

Todo esto, inevitablemente cambiará.

Tenemos que ser concienciados: los cambios serán profundos, tenemos que acompañarles mientras asumen que dichos cambios serán pronto su realidad definitiva, pero que de momento son algo extraordinariamente nuevo.

Nos tenemos que fijar en como viven nuestros hijos el momento de desaparecer en el mundo oscuro, silencioso y lleno de soledad, que es la noche y el dormir. Puede que sea un lugar lleno de tranquilidad o un espacio lleno de dudas sobre su duración, repetición o interrupción.

Las primeras semanas hemos dormido muy cerca de ellos, en una cunita en la habitación del hotel, contemplándolos y mimándolos todo lo necesario.

Volvemos a casa... para los peques no se trata de ninguna vuelta, si no de un nuevo viaje hacia lo desconocido. Tienen alguien que les acompaña, pero esas dos semanas que para nosotros son el culmine de una larga espera y de tantos deseos, son para ellas, para ellos, el comienzo de una relación de la que saben poquísimo.

Nuestros hijos aprenden rápido, pero los instrumentos de comprensión que tienen, se basan sobre la experiencia acumulada.

Una cuna en un orfanato, con una cuidadora que aparece de vez en cuando, es escasa experiencia de vida.



Todo esto será bueno no olvidarlo, no para vivir con agobio nuestros primeros meses, si no todo lo contrario, para hacerlo mejor. Nuestros hijos tienen que aprender casi todo y nosotros tenemos que ser pacientes maestros. La paciencia no significa la concesión de todo lo que piden, significa no enfadarse si no entienden lo que queremos. Ni enfadarnos con nosotros mismos si no somos capaces de explicarlo como convendría.

Seamos capaces de perdonarnos a nosotros mismos algunos errores, qué todo el mundo los comete y tiene hasta derecho a cometerlos. Así que con este generoso perdón seamos al mismo tiempo cocientes de la equivocación y de la necesidad de un cambio de estrategia.


¿Cuando? ¿Cuanto tiempo nos hace falta para decidir que así no funciona?

Pues esto no os lo puede decir nadie que no viva el día a día, las horas a horas junto con los pequeños.

Una cosa sí que hay que remarcarla: el ritmo rápido de nuestras vidas, y máxime en las ciudades, no hablemos de Madrid y Barcelona, tienen que ser el ejemplo en negativo, lo que no hay que seguir.

No pretendamos de nuestros hijos los tiempos de reacción que nos pretenden los jefes en el trabajo o que nos imponemos a nosotros mismos en ara de la productividad.


Damos otra vez un paso atrás. Viaje de vuelta. Acabamos de entrar en el hogar: hogar dulce hogar. Para nosotros.

¿Los peques?
No tardarán en darse cuenta de lo cómodo y bonito que es su nuevo hogar, ciertamente, siempre que no se asusten por unos colores chillones, una avalancha de gente besucona, un perro cuyas intenciones hay que comprender, una cama aislada del resto del universo y tan lejana como puede ser una línea de oscuridad y silencio que nos separa de todo lo bonito que existe allá, fuera de la puerta, en el pasillo que se come en un momento a mamá y a papá.

¿Volverá mamá?

Te quiero aquí mamá, cerca, que me hables y te vea, que te sienta.

Si te vas no me gusta. Lloraré y me desesperaré.

Lloraré tanto que ya me habré olvidado del por que estoy llorando.


La mamá y el papá entran el la habitación, están enfadados... ¿por que se enfadan conmigo si lo único que quiero es estar con ellos? Jugar con ellos, pasármelo bien con ellos?

Tengo que dormir, tengo que dormir... ¿por qué tengo que dormir?

Yo no quiero cerrar los ojos y no ver nada.


Estoy cansada... pero qué bonito veros otra vez aquí. Si lloro volvéis.

¿No vuelven? ¿No volverán nunca?

Mi hija mayor se despertaba 10 veces por noche.
Decidimos meter la cuna en nuestra habitación.

Estaba allí, a portada de caricia, sólo hacía falta un pequeño sonido para confirmarle nuestra presencia, muy a menudo el despertar era simbólico, otras más sólido, pero sin duda fue un gran acierto decidirnos por compartir el espacio nocturno.

Muchas veces se dormía con el sonido de la música, de nuestras voces hablando en el salón.

Siempre es un error acostumbrarles a dormir en el silencio más absoluto.


Hubo temporadas muy distintas, algunas de resistencia al sueño, otras de dormirse sin más.

Hoy, con siete años, es una niña que duerme tan profundamente que no hay quien la despierte. Pero que si pudiese irse a la cama de madrugada lo haría.

A las nueve y medio como muy tarde está en la cama, como sus hermanas.


V. ha sido siempre más dormilona, hubo una temporada en la que era ella misma a decir y decidir que quería irse a dormir. Caer por la noche, pero madrugar duro todos los santos días del año, sábados, domingos y festivos entre semana, sin saltar ni uno, a lo mejor a las 7 de la mañana, reclamando el ritual de su desayuno (nada del otro mundo, a parte la lucha diaria por el tipo de galletas disponibles y la infinita lentitud de sus movimientos).

Ahora con 5 años, intenta de vez en cuando resistirse al sueño, pero siempre pierde la batalla.

B. ha sido quizás la más dormilona. También por esto prácticamente no pasó por nuestra habitación, al contrario nuestra presencia la excitaba y al vernos, oírnos u olernos se le descargaba una dosis extra de adrenalina y no había quien la relajara otra vez.

Tiene su camita, pero le gusta dormir en otra distinta y a veces se levanta sola y nos la encontramos al acostarnos que duerme plácidamente en la cama de mamá y papá.

La llevo a su cama, a veces se enfada. Me siento un rato con ella, le doy una muñequita de trapo, le canto una canción , le leo una filastrocca...

Ya veis, cada caso es distinto.

Juego de adaptación y medición paciente de lo que hay que conceder y lo que no.

¿Difícil?

Pues claro que sí, como os voy a decir que no, si al final el truco para entenderlo todo es este: ser papás no es fácil y necesita de dosis mega de paciencia.

Por la noche, de todas formas, preferiblemente el encargado de indicar la vía hacia el descanso es quien escribe. Entre los dos el más duro, o el menos blando que digamos. Con las tres he aplicado dosis distintas de firmeza y concesiones.

Las mayores con 7 y 5 escuchan con interés cuentos hasta un poco difíciles, y se duermen, generalmente sin más. Contar cuentos, cantarles, hablar con un tono de voz tranquilo... habría que hacerlo todas las noches.

Cuando llega la hora de dormir, hay que irse a la cama. Con cuento o historia si es pronto, siempre. P. ahora quiere escuchar a menudo un cuento que ha escrito el papá, en italiano: Caterina, mille chilometri di capelli.

Nada de televisión antes de irse a la cama.

No hay que mal acostumbrar a los niños, declaración de principio que hay que tomar con todas las precauciones, tampoco tenemos que convertirnos en tiranos, por ejemplo puede ser verdad que cogerlos en brazos a la mínima amenaza de quejarse puede pasarnos factura, pero tenemos que buscar el término medio útil para evitar de pasar de la tiranía al exacto contrario ser víctimas de tiranos.

Si en estar permanentemente en vilo. Olvidando nos actitudes rígidas que son a menudo fruto de la debilidad y de los sentidos de culpabilidad.


Cuando seamos capaces de darnos cuenta de la razón por la que actuamos de una forma que ni a nosotros mismos nos convence, pues habremos dado un buen paso adelante.

A quién no le ha pasado alguna vez de sentirse mal... martirizando con crueldad a nuestros pequeños... acabamos sospechando que el miedo les atenaza en su llamada es desesperada y al ir cargados de buenas intenciones, mirar a la cara a tu hijo y ver que sonríe casi con sorna, pues ya se sabe... son niños.

miércoles, 25 de octubre de 2006

El derecho a ser familias normales

Envié este manifesto a la lista china@adopint.org el 25 de octubre de 2006

Jaume Funes, en aquel momento Secretario de Familia de la Conselleria de Benestar y Familia de la Generalitat de Cataluña, había aparecido en los medios con muchas declaraciones que habían preocupado a tantas familias.
Desde entonces han pasado muchas semanas. Ha habido unas elecciones en CAT y una conversación franca y cordial entre el señor Funes y varios responsables de las Asociaciones de Familias, FADA, CORA etc.
A esta primera versión del manifesto han seguido otras, con varias correcciones. La "definitiva" se ha publicado en le n. 13 de la revista Nihao.
Puede que en el futuro sean necesarios ulteriores retoques.
La publico aquí por su valor, intrínseco y documental.


Las familias adoptantes somos familias que aspiramos a la serenidad y a ser felices como cualquier ser humano.
Deseamos disfrutar de una normalidad imprescindible para el desarrollo de nuestros hijos y por esto hemos luchado y seguiremos luchando todos los días, con todas nuestras fuerzas, defendiendo el derecho de todos los niños y de nuestros hijos, que son niños, a ser tratados con atención y respecto.
En estas últimas semanas hemos asistido a un sin parar de proclamas y comentarios, vertidos en los medios de comunicación, sobre la adopción y la adopción internacional en especial.

Teorías y afirmaciones que, a pesar de que podemos suponer son fruto de buenas intenciones, han generado un evidente y palpable clima de sospecha y hostilidad.
En una parte de la ciudadanía se ha forzado una idea equivocada de la adopción internacional y de las familias, que gracias a este camino, han podido o desean llenar sus hogares de felicidad y de día a día, de alegría y de preocupaciones, de esa a veces dificil plenitud que deriva y revierte en el bienestar de los niños, de aquellos miles y miles de niños que no han tenido nunca una verdadera familia o que en algún momento la han perdido.
Defendemos:
El derecho del niño a no estar ni un día más de lo estrictamente necesario en un orfanato, centro, institución o como se quieran definir aquellos lugares que todo pueden ser, pero nunca el mejor lugar donde ir acumulando años.
El derecho de cualquier niño a ser querido, cuidado, amado y protegido, es decir el derecho del niño a tener una familia.El derecho del niño a tener un futuro.
El derecho del niño a tener oportunidades.
El derecho del niño a vivir y no a sobrevivir.
El derecho del niño a ser un niño.
El derecho del niño desamparado a dejar de serlo.
El derecho del niño a no verse obligado a hacerse adulto mientras los adultos buscan soluciones a los desastres provocados por ellos mismos.
El derecho del niño a no morir mientras se buscan soluciones adecuadas...

Las familias adoptantes deseamos que se proteja la legalidad y que las leyes se cambien si no son eficaces instrumentos de protección de los derechos de los niños. Las familias adoptantes luchamos cada día para que los derechos, la prepotencia y los prejuicios de los adultos, se llamen sangre, entorno, estados, nunca se sobrepongan a los reales derechos de los niños que ya han nacido o supongan para un sólo niño un sufrimiento innecesario.

Las familias adoptantes estamos en primera fila y concienciado más que nadie en la batalla contra el derecho de propiedad que ciertos adultos pretenden ejercer hasta las últimas consecuencias. Las familias adoptantes tenemos en nuestras filas el porcentaje más elevado de adultos que desean que no exista ni un niño más que sufra en este mundo. Nada justifica el sufrimiento de un niño, nada justifica su muerte.
Es profundamente injusto oponer el deseo de ser padres a los derechos del niño a tener una familia, los dos elementos tienen que coincidir o no existirá nunca una real solución al derecho del niño de disfrutar de la mejor familia para él.
Las acusaciones realizadas de una forma generalizada son por esto superficiales y pueden llegar a ocultar los verdaderos problemas y alejar su solución definitiva, nunca los proclamas, ni de buenas intenciones serán la solución a los problemas de los niños.
Las irregularidades, siempre cuando las hayas, tienen que ser corregidas directamente.Los proclamas y los anuncios son más propios de la propaganda electoral, que de una eficaz acción para solucionar los problemas. Las asociaciones de familias adoptantes reivindicamos haber sido siempre los máximos defensores de la legalidad y del buen hacer, por encima de cualquier interés particular y por delante de otras entidades.
No podemos aceptar que se diga o se sugiera lo contrario.
Pretendemos que los responsable de la Administración encargados de la defensa de la familia, a cualquier partido político y color pertenezcan, extremen todas las precauciones posibles a la hora de verter en los medios afirmaciones que hacen un daño incalculable sobre todo y como siempre al anillo más debil: los niños.
El mayor derecho de los niños es poder crecer en un entorno familiar seguro, íntegro, rodeados de ese cariño y de esos cuidados que representan un factor imprescindible, superior a cualquier otro aspecto en la defensa de sus derechos: el deseo de ser padres se junta y permite sin contradición alguna la realización de este derecho. Estamos muy lejos de querer colgarnos ni que nos cuelguen medalla alguna. Pero tampoco deseamos que nos metan a todas en un mismo saco por la razón exactamente opuesta.

Las familias adoptantes deseamos se nos reconozca el derecho a ser familias normales y poder servir todos los día a los derechos superiores del niño, de cada niño y por supuesto de esos niño que son o serán nuestros hijos.

(Roberto Pili)

viernes, 29 de septiembre de 2006

Cuidad el dossier antes de enviarlo al CCAA

Hola Familias:
Voy a comentar un tema que fue un punto importante de los que se trataron en las reuniones técnicas que realizó la Delegación del Centro Chino en su visita a España:

HAY QUE CUIDAR EL DOSSIER DE SOLICITUD EN TODOS SUS APARTADOS: contenido, forma y presentación.


En estos últimos meses han ido multiplicandose los casos de petición, por parte del Centro Chino de Adopciones, de aclaración de datos, revisión de documentos, petición de nuevos papeles actualizados de los que componen el dossier de solicitud de adopción que las familias enviamos a China.

Siendo tan adelantada la revisión de los expedientes esta petición no provoca, ahora, retrasos en la asignación, siempre que los papeles que se vuelven a pedir puedan enviarse por parte de la familia de la forma correcta.
Si el dossier llega bien al Centro Chino, éste nunca volverá a pedir papeles, pero si hay cosas mal, pues sí que los va a pedir. A la Ecai para quien va por Ecai y al MInisterio/Comunidad/familia para quien va por protocolo público.

Cuando los tiempos de espera estaban en seis meses en algunos casos en lugar de llegar la asignación llegaba una cartita pidiendo este u otro papel y era un palo de lo más gordos, por que al final, entre hacer el papel, traducirlo, legalizarlo y enviarlo otra vez en China el retraso podía ser de hasta 3 meses!!
El Centro Chino de adopciones ha revisado oficialmente ya todos los expedientes registrados hasta el 31 de diciembre, como se indica en su web, pero en realidad ya está en principio de enero de 2006 (y sigue adelantando trabajo) por lo que las familias que tienen fecha de registro anterior a 31 de diciembre de 2005 pueden estar tranquilas: si no se le ha pedido nada quiere decir que el dossier está correcto y sólo tendrán que esperar pacientemente la llegada de la asignación.

Sólo en caso muy contados se trata de peticiones imprevisibles, normalmente si se hubiese revisado bien el dossier esta petición se hubiese podido evitar.

El Centro Chino de adopciones está mirando con siempre mayor atención los papeles de las familias. El Departamento correspondiente tiene tiempo y además las niñas adoptables son muchas menos de las solicitudes, por lo que esta revisón se hace cada día más atenta y detallada.
Nos encontramos con frecuencia con segundas adopciones, ya no vale con decir: me han asignado una niña con un dossier hecho así, copio exactamente como estaba el primero e irá bien. La verdad que en algunos casos es que no.
La revisión del expediente tiene que ser muy muy atenta.

No se trata de asustar a nadie, pero sí de subrayar con fuerza que es necesario revisar el expediente, hacerlo con calma, con atención, las prisas para enviar esté como esté un dossier, legalizarlo aunque tenga puntos débiles, errores, fallos etc. acabará siendo el camino seguro hacia un problema: el menor de los problemas: tener que volver a hacer ese papel por petición del Centro Chino, el peor verse rechazado enterito el dossier.
El Centro Chino de adopciones no admite errores en certificado médicos, en la información económica, pero ahora también en pequeños detalles como una fecha de nacimiento equivocada, un nombre mal escrito, un apartado mal rellenado.

Por esta razón reitero la invitación hecha ya muchas veces en esta lista de que cada documento sea mirado con lupa antes de empezar cualquier legalización y que sea mirado por personas expertas que conocen exactamente como tiene que ser realizado el dossier.

En la web de AFAC, en la página de los 10 pasos, está muy bien explicado y en esta lista a menudo se dan indicaciones muy importantes que os ayudan a preparar bien los documentos, pero todos los meses nos encontramos con peticiones de familias que se han hecho todo solitas, sin pedir ayuda a nadie o simplemente "copiando" otro dossier de un amigo, de un familia, de un conocido y que al final de la carrera se encuentran con la sorpresa que ese papel no estaba del todo bien y sólo entonces nos piden ayuda.
Aprovechad del servicio de revisión que se realiza para todos en AFAC Barcelona y en Transmes, independientemente de contratar o no los servicios de Transmes, recordad que la revisión del expediente se ofrece a todo el mundo y es gratuita.
NO hagais la revisión con legalizaciones hechas, ni las del notario, ni la del Tribunal Superior de Justicia y MENOS del Colegio de médicos.
No empeceis a legalizar NINGUN PAPEL sin antes haberlo revisado, no tengais prisas para acabar las legalizaciones, mirad y volved a mirar que todo esté bien, en el contenido, en la correspondencia de cifras, en la información médica, en los anexos médicos, en los informes médicos que hay que añadir cada vez que haya una operación o que se tome un medicamento.
Ejemplos:
El Certificado de Bienes e ingresos que tantos quebraderos de cabeza da a cientos de familias, con las dudas de siempre: años, cantidades, correspondencia entre cifras etc. etc.
Simplemente nos enviais por fax o por mail los certificados de profesión y la copia del informe social y en pocos minutos os resolvemos todas las dudas. Pero es necesario tener en la mano estos documentos: certificado de profesión y copia del informe psicosocial, si no nadie, ni vosotros, podrá saber exactamente lo que hay que poner para evitar cualquier problema.

La documentación médica: el Centro Chino de adpciones quiere tener un documento que dice que la persona está capacitada de cuidar un menor, quiere que se le diga claro, que se reitere en el informe psicosocial, en la documentación médica y quiere comprobar que economicamente la famila puede asumir los gastos derivados o que pueden derivar de una cierta patología.
Raramente rechaza un expediente sólo por un punto negro, pero si hay acumulación de problemas es muy probable que sí. Y está pasando con siempre mayor frecuencia.
Por esta razón quien tiene algún problema de salud tendrá que cuidar si es posible todavía más el dossier. Que se pueda leer, que no haya tachaduras, boligrafos de colores distintos, fotos poco cuidadas, y otras cosas que pueden parecer una tontería pero que acaban, sumadas, por ser motivo de profundo dolor.


un saludo
Roberto Pili

sábado, 23 de septiembre de 2006

Optimismo y aprovechar la espera

Hola Familias:
Es verdad que los tiempos de espera se han ido alargando y que es posible que lo hagan algunos meses más.
Para quien ha pasado de una previsión de 6 meses a más de 12 es muy duro. Pero no todas son malas noticias, más bien lo contrario.
Y, por supuesto, hay que fijarse en los aspectos que nos animan y ayudan a hacer más llevadera la espera.
En 2006 el Centro Chino de adopciones está recibiendo bastante menos solicitudes que en el año anterior.
En parte justamente como consecuencia del alargarse de los tiempo de espera. Quien se mantiene en China se aprovechará de este hecho.
En 2005 el Centro Chino de Adopciones recibió en algo menos de 2000 solicitudes al mes por una media de algo menos de 1000 niñas asignables al mes. Por esto los tiempos de espera de las asignaciones han ido poco a poco doblándose.
Parece ser que no crecerá más el número de niñas adoptables, por lo menos de niños y niñas sanas, por dos motivos.

El primero: hay muchos orfanatos que acogen niños y niñas con necesidades especiales, pero no tantos más con menores sanos.
Podrá ir creciendo la adopción de menor con necesidades especiales, que ya ocupa el 35 por ciento del total de las asignaciones.
Abro una parentesis: esperemos que las entidades acreditas sean muy cuidadosas con el conocido "passillo verde" que conlleva una serie de dificultades importantes: si estas no son valoradas con la suficiente seriedad, sea por parte de las familias como por los otros organismos, acabarán produciendose sufrimientos y, a la larga o no tanto a la larga, una reacción de endurecimiento de criterios por parte de los técnicos que valoran las idoneidades.
El segundo motivo por el que no puede crecer más el número de menores asignados deriva de razones legales: el Gobierno chino establece un límite anual de adopciones internacionales, que no se puede superar. Ni se superará, entre otras cosas por que la adopción nacional, interna de China, está creciendo.
Sobre estos límites hay que recordar que en comparación con TODOS los otros países del mundo la actitud del Gobierno chino es extremadamente favorable a la adopción internacional y esperemos que esta actitud no cambie.
Realizar presiones por parte de los gobiernos, de las agencias, de las asociaciones para que China sea todavía más "generosa" hacia la adopción internacional provocaría el efecto exactamente contrario.
Es una constatación. Personalmente me gustaría que no existieran fronteras, ni una, de ningún tipo.
Ojalá este mundo fuese lo suficientemente abierto como para que diese totalmente igual el lugar de nacimiento de una persona, que no existiese ni la pobreza, ni las costumbres, ni los otros muchos motivos que provocan que un niño llegue a perder quien le quiera y quien le cuide con amor familiar.
Ojalá, también, que lo único que contara fuese que ese niño pudiese recuperar en tiempos brevísimos ese amor familiar, y desde cualquier parte del Globo ese amor llegara.
Volvemos a China.
La adopción en China sigue ofreciendo una serie bien larga de seguridades que tenemos que valorar: trámites claros, costes claros, información sobre la salud clara, estos aspectos valen mucho, muchísimos y a pesar que el factor tiempo ha ido modificandose, fijarse sólo en este último no nos ayuda para nada a valorar el conjunto del proceso.

La situación de la adopción internacional se ha ido complicado a medida que las solicitudes han crecido, pero el lado bueno, qué siempre lo hay!! es que nuestras hijas e hijos tendrán que sufrir siempre menos por los problemas que puedan derivarle de ser considerados "bichos raros".
Hoy no hay cole que no tenga unos cuantos niños adoptados en sus clases, no hay parque donde esten un par de chinitas jugando ;-)

Nos queda esa larga espera que podemos dedicar a fijarnos en todo lo que nos pone nerviosos, desaconsejable por supuesto, o quizás mejor a como ir creciendo personalmente, a como ir enriqueciendonos de conocimientos y competencias que nos ayudarán después a sufrir menos.
Algunos consejos para "entretenerse" los tenemos en el punto 5 de la página 10 pasos para adoptar en China de la web de AFAC
http://www.afac.info/index.php?id=7

La felicidad es un momento que puede volver mil veces, pero que pasa rápido. Los picos de felicidad que nos ofrecen nuestros hijos pueden compararse con muy pocas situaciones, los papás que adoptamos somos familias felices por esto.
Pero la realidad del día a día requiere otras capacidades, enormes dosis de paciencia, de sentido común, capacidad de mediar entre situaciones tensas. Charlar con personas con las que compartimos intereses puede ser útil.
Por esto en AFAC empezaremos a organizar unos talleres sobre temas específicos, algunos los tenemos, pero esperamos las sugerencias de todos los interesados para poder ir concretando el programa definitivo.
Y por supuesto todos los que quieran colaborar a la organización de estas actividades serán bienvenidos.
Esperamos muchos correos: correo@afac.net

un saludo
Roberto Pili
AFAC

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