martes, 5 de junio de 2007

¿Obviedades?

Cuando caen entre mis manos informes sobre familias que han tenido problemas en la adaptación de sus hijos (adoptados o no) es muy fuerte la sensación de que el camino hacia el agujero del sufrimiento estaba anunciado por múltiples señales desde, casi, los comienzos de la historia familiar.
Señales, claro, que en su momento no fueron detectadas en todo su potencial de peligrosidad. Otras señales fueron interpretadas hasta en sentido contrario y positivo, otras más leídas cómo "causas o avisos de desastre" sólo después del daño realizado.

No es fácil, ni para un buen profesional, entender la complejidad de una persona, de dos personas, que forman una pareja y que desean tener hijos, que tienen hijos y que desean tener más y valorarles en pocas horas de charla, por que se está tratando con personas "normales" en el sentido de libres de patologías evidentes.

También conozco a varias familias que "potencialmente" podían tener una situación parecida a las que sufrieron la crisis, pero que han conseguido llevar a cabo una vida familiar normal, con su más y su menos, pero sin caer en el recordado agujero.

También conozco a familias que eran casiperfectas y que después se han transformado en otra cosa.

Conozco muchas familias sobre las que, puestos a valorar, las dudas se amontonaban y que han acabado creando un hogar de felicidad y serenidad.

Está claro que si pudiéramos ver las cosas empezando por el final de la película el desarrollo de la misma nos resultaría mucho más claro.
En la vida real las cosas no van así.
Ni somos las mismas personas siempre, ni está claro lo que nos va afectar y provocar cambios.

La interacción con los niños que entran en el núcleo familiar modifica aún más esta variabilidad.

Me temo que la idoneidad para una adopción, en si misma, es muy incierta... casi mejor sería no utilizar una palabra tan definida.

El informe psico-social, a pesar de torpes intentos de camuflaje, es la descripción de la situación de una familia en un momento determinado.
Parece más una imagen instantánea, parada y estática de unas personas a las que se le concede o deniega un visto bueno, un visado hacia el cumplimiento de ilusiones.
Así no está bien.
La motivación a la adopción tendría que ser el núcleo de todo el informe y se reduce a nada...
La predisposición a aprender tendría que ser el eje de todo el trabajo.

¿se puede mejorar esta situación?
Con eficacia sólo en el caso en que quién habla se sienta libre de hablar, no se sienta juzgado, si no acompañado y pueda llegar a darse cuenta que quizás mejor que no, después de haber descubierto que aquello no era realmente no sólo lo que imaginaba, si no tampoco lo que quería.

Pero esto no se consigue de forma eficaz con la acumulación de casos desgraciados finalizados a meter el miedo en el cuerpo a la gente que se acerca a la adopción.

No hay que disuadir de la adopción, hay que enseñar, lo que puede pasar de bueno y de malo.

Hasta hace nada por un lado de la barricada estaba la administración disuadiendo por sistema y por el otro las asociaciones de padres animando también por sistema y estatuto.
Los padres no son, ni mucho menos, defendibles al 100 por 100
Pero tampoco la administración hace el real interés de los niños desamparados actuando como enemigo de los futuros adoptantes.
Hay lugares donde el acercamiento ha sido muy proficuo, en otros se sigue insistiendo en la misma forma de actuar, y si las consecuencias no serán muy dramáticas, dependerá por suerte, la experiencia nos lo enseña, del hecho que la gran mayoría de los seres humanos tenemos capacidades que nos ayudan a superar los problemas, cuando surgen.

Así cómo se habla en algunos países de "disponibilidad a la adopción" en lugar de "Solicitud de adopción", se podría hablar de "capacidad potencial de ejercer la paternidad"
No he dedicado mucho tiempo a pensar la definición más correcta, pero tendría que ser suficientemente abierta para que todos entendiéramos que las cosas no son de una forma inmutable y permanente.
La palabra crea realidades.
Esto nos ayudaría a todos: administración, profesionales y familias a entender que no hay que dejar de aprender nunca, que para hacer bien las cosas no es suficiente, una vez empezadas dejar, que transcurran por si solas, que es - en realidad - lo que pasa casi siempre cuando estalla un problema.

Los grandes comercios lo han entendido hace no demasiado tiempo: hay que dejar las puertas abiertas para que hasta quien no lo necesite decida entrar en el establecimiento.

Dejando una puerta abierta de par en par, desde la definición hacia el planteamiento de lo que es ser padres se haría más fácil, para quien lo necesitara, buscar información, datos y ayuda.

Percibo en muchos lugares una nueva forma de prejuicio, una renovada actitud castigadora que sirve sólo para que quien tiene problemas prefiera esconderse.

No se trata de echar del proceso adoptivo al 30 o lo que sea por ciento de familias, eso NO sirve de nada.
Y lo demuestra con creces el hecho que en aquellos países donde la idoneidad es más restrictiva el nivel de fracaso adoptivo sigue siendo igual de presente (¿o más?).

Siempre he intentado oponerme a una restricción de los criterios para conceder la idoneidad, basados en factores superficiales cuales los ingresos y los estudios, la "perfección" de la historia familiar, el nivel social de la misma, cierto tipo de recursos que han permitido al solicitante desenvolverse en la sociedad y tener éxito.
Para cuidar de un niño, acompañarlo y crecer con él no es necesario ser una persona que ha conseguido un nivel social elevado.

Las personas más sencillas, las que no han llegado o no han sabido estudiar uno de los muchos manuales publicados en decenas de páginas de internet sobre lo que hay y lo que no hay que decir en las entrevistas para la idoneidad, las que se han expresado con ingenuidad y han planteado ciertas dudas o afirmaciones políticamente incorrectas al profesional que los examina, acaban a menudo siendo el blanco de psicólogos y trabajadores sociales con poca experiencia y muchos prejuicios.

Al fin y al cabo los casos más sonados de fracasos en la adopción no vienen de la gente sencilla.
Es totalmente cierto que no es suficiente el amor para resolver ciertas situaciones, pero por favor, tampoco tenemos que ir hacia el exacto contrario.
A veces leo páginas de sabiondos o escucho conversaciones que me hacen temblar.
Un abrazo hace a menudo mucho más que un discurso repleto de palabras frías.
No se pueden siempre sostituir las palabras con los abrazos, pero puestos a elegir confiaría más en alguien que sepa abrazar que en el frío hablador estilizado...

Las dos cosas tienen que coexistir, indisolubles: formación y capacidad de amor, humildad y cariño.
Puedes llegar a enseñar a casi todo el mundo cómo enfrentarse racionalmente a un problema.
Es mucho, mucho más difícil enseñar, a alguien que no sepa, a sentir ese amor incondicional y sin peros que necesita percibir un hijo para enfrentarse a la vida.

Y los fracasos vienen con más frecuencia justamente desde aquellas personas que no son capaces de ser equilibrados entre la enseñanza, la paciencia, la comprensión y la aceptación de la diversidad.
De las que no saben aceptar a sus hijos por lo que son, que los rechazan cuando no llegan a cumplir las aspiraciones y expectativas más elevadas planificadas para ellos.

Quizás en Adoplandia tengamos la ventaja de los novatos: podemos aprender de los errores de los que tiene más experiencia, pero sin olvidar que hay aspectos de la forma de ser y de existir y de relacionarse que son muy propios y nuestros y diferentes a los de, por ejemplo, una adoplandia más antigua tipo Estados Unidos o Suecia.

Ojalá no cometamos el pecado de querer trasladar exactamente las vivencias de allí aquí, por que acabaríamos cometiendo un error garrafal.

4 comentarios:

  1. Hola Roberto !!!
    Chico otro de tus maravillosos escritos !!
    y cuanta razón tienes !!
    Yo muchas veces he pensado lo que has escrito hoy, pero a pesar de tener otras cualidades (??) una de las que me faltan es saber expresar de una manera entendedora y agradable esos pensamientos por escrito.
    He de decir que durante mis entrevistas de idoneidad y principalmente las sesiones de grupo note que algo faltava, no se decirte exactamente el que , pero .....si que creo que las cosas tendrian que hacerlas de una modo diferente.
    ah y que conste que mis entrevistas fueron incluso agradables, y yo si bien tenia "el freno de mano" puesto ya que cuando servidora se lanza a hablar pues que no paro, llegué a pensar que con la psicologa si nos ubieramos conocido en otras circunstancias incluso podriamos ser amigas .
    Cuanta razon tienes en lo de que en muchas cosas sobre adopcion la mayoria de gente mira constantemente hacia USA y si bien tienen cosas buenas, la mayoria no tienen en cuenta que realmente USA es OTRO MUNDO, y no podemos extrapolar sus cosas a nuestra sociedad !1
    Un abrazo

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  2. Roberto, me he visto muy identificada con tus palabras.Cada vez que leo nuestro certificado de Idoneidad es como si me insultaran , me hace un daño terrible, pués nada más y nada menos que pusieron que mi pareja estaba más convencido a dar el paso a la adopción que yo, cuando era todo lo contrario, yo moví los hilos y el mundo entero para llegar hasta mis hijas, yo, yo, y yo sóla y posteriormente sigo siendo yo, yo y yo sóla...daría mi vida por ellas y Dios lo sabe...no quiero pensar en lo que mis hijas puedan pensar el día que lo lean y lean algo incierto, totalmente incierto...me entristece...

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  3. ¡A mi también me encantan tus escritos, Roberto!

    Tenéis toda la razón sobre la idoneidad – que no se lo puede decidir con una fórmula. Lo importante es la motivación, la capacidad de solucionar problemas y las ganas de aprender.

    Espero que la nueva Ley de Adopciones ayude a cambiar el enfoque. Espero que de alguna forma aprendamos a fomentar el éxito en la adopción a través del apoyo en vez de la exclusión (y los "juicios").

    Y ahora referente a lo que podemos aprender de otros países con “adoplandias más antiguas”. Pienso que todos los países con tradiciones de adopción más antiguas que España deben ser muy importantes para nosotros.

    Hay mucho que aprender de los errores, los estudios y los discursos de los demás – pero esto no quiere decir que aquí en España vamos a utilizar esta información de la misma manera o hacer las cosas igual que en otros países. En mi opinión personal hay algo muy particular en las culturas Mediterraneas – que podría incluso dar una ventaja a las familias adoptivas aquí – es una manera muy especial de entender la familia y de convivir. Me acuerdo que cuando vine aquí por primera vez para estudiar y tuve la oportunidad de vivir con diferentes familias – nunca en mi vida había sentido tan arropada y querida (y tengo una maravillosa familia en mi país).

    Cuando hablamos de mirar hacía otros países para aprender de ellos no se trata de McDonalds ni de la Coca Cola. Tenemos que intentar superar los estereotipos de los E.E.U.U. por ejemplo (¡incluso yo, que soy de allí y estoy mucho más contenta aquí!) para intentar aprovechar su experiencia y buscar lo que podemos aplicar a nuestra situación.

    En el caso de E.E.U.U. no es que las ideas de allí sean mejor – es sólo que hay un fuerte interés en estudiar lo nuestro que está generando mucha información que puede ser de utilidad para nosotros. Luego, hay que coger los datos que generan los estudios de allí y buscar la forma de aplicarlo aquí (si es que son aplicables). www.postadopción.org es una página web hecho por una periodista en Barcelona dónde se puede acceder a mucha información de ese tipo (hay que visitar la sección de BIBLIOTECA dónde los artículos son gratis). Luego hablando de otros países el libro “La Adopción, un tema de nuestro tiempo” (Milagros Cid, Silvia Pérez Galdós) es un libro que cita bastante a los especialistas en adopción de Francia. Me gustaría saber más sobre lo que están diciendo en Holanda, Bélgica, Italia y los países escandinavos.

    En el fondo, no importa de dónde viene la información (parece que España pronto será uno de los fuentes más importantes – que ya tenéis a psicólogos como el Dr Jesús Palacios de la Universidad de Sevilla trabajando junto con el más destacado de USA, Dr David Brodzinsky en obras que se consideran como referencias en el mundo de la adopción). Lo importante es que mostramos interés y encontramos lo que necesitamos en cada momento.

    Tengo varios familiares adoptados y he visto que en los mejores casos, los errores inocentes han dolido demasiado para que me pueda permitir el lujo de cometerlos en mi familia. ¡Aceptaré formacion e información de aquí, de allí, de dónde sea, mientras sea buena!

    Y, por cierto, pienso que páginas como esta representan una contribución importante para nuestras familias. ¡Gracias Roberto!

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  4. Escribes muy bien, pero no tienes razon, todo esto es muy bonito para que lo lea quien no ha tenido ningun problema en la adopción, pero para una soltera de clase media alta, con un doctorado, a quien la han denegado dos machistas malintencionados la cosa cambia.

    Mira no se si trabajas desde casa, probablemente si, si es asi no sabes lo que es el mobbing, o más bien el intento de mobbing. Pues es una cosa que marca, aunque lo sepas manejar y salgas victoriosa.

    Esto del mobbing se repite de alguna forma en la adopción. ¿Y quienes son las victimas? Pues las personas que valen más que los psicologos, y estos últimos se valen de su prestado "poder" para denegar precisamente a estas personas, las cuales son idoneas, tienen medios economicos, no tienen problemas basicos sin resolver, son maduras, pero no pueden tener un hijo biologico.

    Y los psicologos les "arruinan" la vida negandoles su idoneidad para vengarse de que tienen más dinero que ellos, un buen trabajo, un coeficiente intelectual más alto y por encima de todo para vengarse de que son mejores personas que ellos.

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