miércoles, 1 de septiembre de 2010

Toneladas de libros


La mayor en unos días volverá al cole.
La verdad que le apetece empezar esta nueva etapa de su vida escolar.
Como va a la Escuela italiana, después de quinto de primaria empieza la que se llama Secundaria de primer grado: 3 años de "Scuole medie" que así se llaman (y terminados estos vendrán, espero, los 5 años de Liceo o de Instituto, según elija y siempre que siga en la escuela italiana).
Las "Scuole medie" es un cambio importante, ya les están avisando desde hace tiempo, aunque creo que por mucho que avisen hasta que no se den con la pared, por forrada que esté, no podrán, ni podremos saber exactamente el dolor que supone (o no) la novedad.
Que la cosa cambie ya se detecta desde la preparación de la mochila.
Estoy pensando que en lugar de la mochila, se podría ir al cole, más bien, con el carro de la compra.
Y no de los pequeños.
Ayer fui a la librería a  recoger los libros de texto, de cuya compañía tendrá que disfrutar muchas horas.

Al peso son 37 kilos. Y faltan 4 que llegarán en unos días.
En número son 24.
Me encantan los libros.
Todavía guardo los de mi infancia.
Por esto puedo comprobar algunos cambios, y no es poca cosa.
A primera vista eso: el peso. El papel de los nuevos es muchos más fino, de más calidad, reluciente, y también el número de páginas mucho más grande. El tamaño de la letra, en general, mucho más pequeño ahora.
Otra cosa que se ve a primera vista: los colores, las páginas son llenas de animación, de cambios de letra, de cuadros, imágenes, fotos y fotos, gráficos... de todo.
La verdad que de primera estos nuevos libros te empujan a abrirlos, ojearlos, pasar las páginas para descubrir cosa... son más atractivos, no hay ninguna duda.
Después me paro un poco más en observar el contenido.
Hay un título que creo ejemplifica lo que observo: "La profesión de geógrafo".
Este título nos indica que el contenido del libro aspira a transformar el estudiante en geógrafo profesional.
Todos los libros son tan cargados de contenidos, que es evidente que su pretensión es que unos chavales de 11 años adelanten a su edad, no un curso universitario, si no tantos cursos cuantas son las materias previstas en el programa escolar.
Sinceramente me parece una exageración difícil de digerir.
Me temo que esa pared en la que se van a estampar le va a producir mucho dolor.
Confío en que tenga buenos profesores que sepan armonizar el total de los contenidos requeridos con las posibilidades de sus alumnos.

Mis hijas tienen muchas ganas de volver al cole. Ya les apetece volver a ver sus amig@s, conocer los nuevos maestros y profesores, retomar la rutina de las épocas frescas...
Así que buena parte de aquellas consideraciones me las he guardado para mi.

Pero no podía parar de mover la mirada antes sobre esa montaña de papel y después sobre el pequeño lector de libros digitalizados que tengo encima de otra mesa.
En una tarjetita de pocos centímetros de lado están volcados más de 2000 libros.
Es evidente que ese será el camino. No sé si la pequeña de mis hijas llegará a disfrutar de un cambio tan oportuno.
Tardará, por que la aplicación de las cosas positivas de la tecnología sufre a menudo las resistencias del sistema de trabajo ya consolidado (que ofrece sustento a decenas de miles de personas).
Una actividad económica, la de la editoría escolar, más que legítima, claro! Pero por cuanto negocio legítimo, plagado de incongruencias, como, por cierto, todo lo que el ser humano hace.
Last but not least, el coste de esos muchos kilos de sapiencia, conocimientos, profesionalidades implicadas; riqueza intelectual e ilusión de aprender, caminos ¿de sabiduría? que recorrerá mi hija, han costado  400 euros.
¿Poco?
¿Mucho?
Depende. Un palo para le economía de tantas familias, sin duda.
El deseo de que sean bien gastados es muy grande, y los papás harán todo lo posible para que así sea.

Y no será fácil, habrá que volver a estudiar, confieso que de  la mitad de las páginas ojeadas ayer, no conocía ni el léxico :-)

PD
el día 8 de septiembre veo en el periódico La Vanguardia, este reportaje:

Así es una clase con portátiles en lugar de libros.

pues eso, el futuro ya está aquí ;-)

2 comentarios:

  1. Hay una frase que la llevo escuchando no sólo por los padres desde hace mucho tiempo ,sino por maestros:
    "mucho contenido".
    Y bajo mi punto de vista poco tiempo en las escuelas para lo básico,cosa que corroboraban cada uno de los maestros con los que he hablado......pero el sistema es el sistema hasta cuando se da de morros.........cosa que ya hizo con el informe Pisa.
    Dos y dos seguiran siendo cuatro en este libro y en el del año que viene.....y se aprende igual.......hay mucho que hablar...........pero te saca de quicio.
    Mª Carmen

    ResponderEliminar
  2. Hola, nosotros todavía no tenemos que pensar en la vuelta al colegio,pero ya podría ser, ya..., bueno espero que el sistema haya mejorado mucho cuando nos toque preparar la rentrée, así podremos repasar con nuestr@ pequeñaj@.
    un saludo.
    Felisa

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tus palabras. Los comentarios se agradecen y animan!

Entradas populares

Mágico Rio Li (Guangxi)

Mágico Rio Li (Guangxi)
El crucero es uno de los momentos más impactantes de cualquier viaje a China