miércoles, 29 de enero de 2014

Madres, hijos, vida

Hace unos días en la lista de correo de AFAC se hablaba de Pasaje Verde y una mamá escribió un correo que leí y releí muchas veces.
Me gustaría que este blog se llenara de testimonios, historias y no sólo de mis palabras. Esta vez, gracias a África se cumple el deseo.
Los comentarios que estuve escribiendo los acabo de borrar. No hacen falta.
Vuelvo a leer ese correo y cada vez me dice más, aunque ella comente "es que está mal escrito, deprisa y corriendo, de madrugada, faltas tipográficas"
 ¿veis algo de todo eso?
Yo no. Y me reafirmo en el que le escribí al pedirle permiso para publicar su correo en Adoplandia:

Y si no quieres dime un no, sin más. Sé que estaría utilizando tus palabras para dar valor a mi blog, aunque quizás sirvan, por la difusión que tiene, a alguna familia por las que serían cómo una dosis potente de energía, lucidez, amor.

Me ha dicho que sí, y aquí tenéis una clase magistral de vida: 

 Hola a todos,
Llevo 13 años en la lista [de AFAC] y he visto y conocido toda clase de experiencias.
Lo importante es, en mi opinión, hacer lo que el corazón te dicte y quedarte tranquilo con tu decisión.
En nuestro caso tenemos tres hijas. Las dos primeras (11 y 9) vinieron por vía ordinaria y la tercera (ahora tiene 3 años) por pasaje verde. No fue un cambio de opinión, SIEMPRE quise niños con "problemas" pero mi marido NO, (tardó tres años en verlo y asumirlo).Y mira por donde, desde el mismo instante en que nuestra hija mayor estuvo en mis brazos, supe que estaba mal.
En China nos ofrecieron otra "asignación" que denegamos.
Era evidente que no era una niña como las demás. Su patología es psiquiátrica y neurológica y es grave. Colegio especial, terapias y dependencia de por vida. Pese a ello fuimos a por la segunda a los 9 meses de tener a la primera.
Fue vía ordinaria y... Oh, sorpresa! es la que peor está. Gran prematura de 27 semanas. Tiene de todo. Pasamos la vida en el hospital (cardiopatía, neumo, reuma, déficit hormona del crecimiento, visión parcial, foria, obstrucción pulmonar severa permanente, artritis reumatiode juvenil,etc....) ojo, vía ordinaria! ....Y la tercera, que es pasaje verde puro y duro, es la que menos problemas da.
Hemos necesitado una operación y quimio. Todo por la SS. Pero se pasa y te acoplas a lo que viene.
Paradojas de la vida.
Qué hubiésemos querido que nuestras primeras hijas no tuviesen nada! Claro! Lo nuestro tampoco es muy normal. Lo lógico es que estén más o menos bien o muy bien.
¿Miedos durante el proceso? Todos! Pero luego la" patología ", el problema o como lo quieras llamar, tanto en bio, ordinaria o pv, se convierte en una palabra que olvidas, una rutina que integras en tu vida. Te olvidas de ella en un sentido, ves solo a tu hijo, nada más. ¿Que te complicas la vida? Desde luego. Pero con cualquier hijo. Quien nos iba a decir que nuestras hijas de vía ordinaria estuviesen mucho peor que la que vino por PV!
De hecho, la minusvalía la tiene la que viene por vía ordinaria...
Con todo esto quiero decir que un hijo, biológico o no, es una caja de sorpresas. Nuestros niños tienen un plus que marcan siempre una diferencia. La institucionalización o el acogimiento temporal. Es una mochila que viene con ellos, más lo que yo llamo el Kinder Sorpresa, que es lo que no esperabas encontrar y te encuentras.
Si todos estos " riesgos" no están asumidos, hablados, meditados y pese a todo DESEADOS, en mi humilde opinión entiendo que es prudente no mover ficha, porque lo que en definitiva se desea es UN HIJO.
Un hijo que no trastoque tu vida, no te cree intranquilidad, no te levante a las tres de la mañana para salir volando a urgencias, no te quite el sueño, no te cuestione mil veces tu amor incondicional... No es un hijo para un padre/madre. Un hijo es una bendita preocupación de por vida y un desprendimiento de uno mismo, de sus comodidades, miedos, hábitos... Pero es algo maravilloso no exento de litros de dudas y adrenalina vertida en el proceso.
No defiendo ni una postura, ni otra. A mi me han " tocado" hilos verdes aunque tejía dos rojos.
¿Que viviría más tranquila? Seguramente. Las cambiaría por otras niñas sanas y listas? Y que no me hubiesen retirado forzosamente de mi trabajo? NUNCA! Me sacan de quicio, como a cualquier madre, a diario, pero son mi vida y las adoro y si tenemos la posibilidad iremos a por un cuarto (esta vez niño) sin duda, una vez probado, por pasaje verde (un niño mutilado) de África.
Tenemos bien, bien entrados los 40...
Ojo con lo que se desea, que se cumple!
Tranquilos con vuestra decisión.
Si os hace sentir bien, bien tomada está.
Mucha suerte y un saludo.
A.

viernes, 24 de enero de 2014

Un vídeo extremo


Os pongo un link a un vídeo que se titula:

Esto Es Lo Que Pasa Cuando Un Niño De 13 Años Abandona La Escuela.

El título es muy fuerte, por los que estamos sumergidos en el sistema escolar tradicional.
Y lo cierto es que siento cierto reparo en publicar estos títulos: se quedan las dos palabras llamativas y lo verdaderamente importante evapora.
Tampoco me gusta la posibilidad muy real de que paguen justos por pecadores.
Hay muchos Maestros que hacen un trabajo estupendo y sus alumnos, nuestros hijos...  nosotros mismos cuando tuvimos la suerte de tenerlos, hemos sido felices aprendiendo con ellos.
El gusto de aprender...
En todo caso es bueno que se difundan estas "actuaciones estelares"
Ayudan a entender que otro mundo posible existe.


martes, 21 de enero de 2014

Viva la Escuela libre

Es desde dentro de la misma escuela, por el esfuerzo de Maestros, Educadores, Pensadores e Investigadores, que están a contacto diario con los niños, en las aulas, en el día a día, que nacen las mejores ideas, proyectos, actuaciones para que una escuela eficaz y libre exista y funcione.
Este vídeo es largo, estamos acostumbrados a que todo dure poco, pero aunque sea en varias partes, merece la pena ser visto y difundido.


Mierda de colegio

No os perdáis este post en el Blog

Dando Vueltas sobre Vueltas
Espacio para la reflexión en el mundo del Buentrato y la Resiliencia

Mierda de colegio

Hace poco hablaba con un amigo que me decía que los mejores post son los que salen del estómago y luego pasan por la cabeza. Este es uno de ellos. Muchos han sido los calentones que me he pegado con este tema, e imagino que os habrá sucedido a vosotros en más de una ocasión, bien como educadores, como figuras parentales o en vuestras propias carnes. El post podría también titularse "cuando la solución es otro problema más". Empezaré hablando de mi propio caso porque aunque luego me centre en niños que han o están pasando por situaciones de riesgo, o con daño emocional, nadie se escapa de los coletazos de un monstruo llamado Colegio... sigue leyendo Mierda de colegio

domingo, 19 de enero de 2014

En Diciembre de 2004.

El tiempo vuela y 9 años parecen una eternidad.
Cuantas cosas han cambiado en la adopción en China. No sólo en la adopción en China.
Pero hay cosas que no cambian, por mucho que casi todo lo que les rodea, sí.
Por ejemplo no cambia que los orfanatos del mundo, incluidos los que tenemos muy cerquita de nuestras casas, están llenos de niños que no tienen una familia. En Asia, África, América y por supuesto en Europa.
A pesar de la muchas veces indignante campaña anti adopción que se libra por algunos.
Se cierran países y los niños se quedan dentro. Problema resuelto. Amarga ironía, pura realidad.
En este blog he tratado muchas veces el tema. Sigue siendo de actualidad.

Para el número 8 de la revista de AFAC Nihao, de finales del año 2004, publiqué un editorial que hoy, buscando antiguas fotos, he encontrado en su original.
Permitidme copiarlo aquí tal cual.
Las primeras líneas nos hablan de una situación que es duro recordar para las familias que ahora se acercan a los 8 años de espera...  Lo que sigue, creo que no ha cambiado.

Editorial en el n. 8 de la revista Nihao (accesible en la web de AFAC para los socios)

En pocos días estarán aquí las asignaciones de los expedientes de junio 2004, no han pasado ni 4 semanas desde que llegaron las de las familias de mayo. 
Otra jornada cargada de alegría, de sonrisas, de nervios y de sorpresas. 
Hace pocas semanas pasaron por AFAC, en menos de 12 horas, sesenta familias, cada una con su carpeta llena de ideogramas, de fotos, de caritas a veces asustadas, a veces alegres o simplemente ignaras del por qué un señor armado con un objeto raro las colocaría en medio de un fondo inverosímil para retratar una imagen que viajaría a miles de kilómetros, hacia el corazón lleno de expectativas de sus futuros papás.

Si las miradas y su intensidad tuviesen un poder desgastador, algunas de esas imágenes llegarían a la calle Fraternitat ya borrosas, a pesar del casi nada que separa  el ICAA de nuestra sede.
Pero a veces, en este inmenso océano de alegría y de felicidad, en esta pieza musical obra de un genio y que la orquesta toca de maravilla, algunos instrumentos no empiezan o dejan de repente de sonar. El intérprete no entiende su partitura, el instrumento no responde como debería.

En esos pentagramas tan esperados se vislumbra algo que no cuadra, unas notas aparentemente incoherentes con la melodía, el compositor ha escrito una partitura que no esperábamos, que nos sorprende, que no entendemos, que rompe con el deseo natural de poder tocar al unísono con nuestros compañeros que disfrutan, desde la primera a la última nota.

Entonces recordamos las primeras clases de solfeo. El profesor nos había avisado, pero de poco sirven ciertos avisos: el compositor es un genio y de vez en cuando su arte asume tonos un poco o demasiado difíciles. Los músicos reaccionan cada uno según su forma de ser. Hay quien rompe bruscamente el instrumento, tira la partitura, se aleja con una rabia incontenible. Hay quien se lleva la partidura a casa y sigue probando, consulta con un experto que le ayude a entender. Algunos, a pesar de la sorpresa y de la más que natural tristeza inicial, encuentran que esas notas aparentemente disonantes esconden una melodía especial, compleja, que necesita dotes no comunes de interpretación, el compositor decidió que ellos podían asumir ese papel, que serían capaces de interpretar ese pasaje tan complicado sacando lo mejor de cada nota.

 ¿Las niñas que llegan de China son sanas?

Sí, las niñas y los niños que asigna el Centro Chino están bien en un porcentaje tan elevado que elimina casi del todo las razones para preocuparse, en el camino hacia la adopción, de lo contrario.
Pero cada padre y cada madre que decide tener un hijo tiene la obligación de considerar que los seres humanos no llegamos con certificado de garantía. Que hoy podemos ser casi perfectos y mañana mucho menos. A veces hemos pasado por una infancia cargada de enfermedades y hoy somos unos grandullones que nos comemos el mundo... o al contrario.

Nuestros padres y nuestras madres nos han querido, a veces, a pesar de ser como somos. Nuestros hijos nos quieren y nos querrán a pesar de ser lo que somos. Somos los padres, adoptantes o no, tan poco perfectos que es probable que nosotros mismos pudiendo, podríamos llegar a rechazarnos: feos, gordos, delgados, mayores, con mal carácter, demasiados blandos, demasiado altos, demasiados bajos, operados, intervenidos, con todo tipo de defectos… en definitiva, seres humanos.  

El deseo de adoptar a niños cuanto más pequeños posible mejor, conlleva, necesariamente, una mayor dosis de riesgo en cuanto a salud se trata, siendo incierto o imposible el reconocimiento de ciertas patologías, retrasos o disminuciones que serían evidentes en un niño de dos, tres años o cuatro años. El médico que emite el informe que nos llega de China no es el máximo experto en ningún campo de la medicina.

A veces el compositor escribe notas que no somos capaces de tocar. Más vale la humildad de reconocerlo a tiempo: trabajamos en una orquesta, nos ha sobrevalorado, nos ha juzgado distintos de lo que somos: ¡pero nosotros no queríamos ser otra cosa! No todos podemos llegar a ser intérpretes geniales, no hemos pretendido nunca serlo y nadie podrá condenarnos por esto. Somos músicos normales, en la media, vamos aprendiendo a tocar y seguiremos estudiando y esforzándonos para mejorar, pero a ese nivel somos concientes de que no podemos llegar. Aquí no se trata de que algunas notas nos gusten más o menos, por que si por no gustarnos unas notas rechazáramos seguir tocando, si así fuese, razón tendría el director de orquesta para ponernos patitas en la calle.

Felices fiestas a todos


Roberto Pili


jueves, 16 de enero de 2014

Jornada reducida hasta que el hijo cumpla 12 años

El Gobierno aprueba la normativa

El Gobierno ha ampliado la posibilidad de los trabajadores de acogerse a jornada reducida por cuidado de hijos, al extender este derecho a los padres y madres con hijos menores de 12 años. Hasta ahora, se podía solicitar una reducción de jornada por cuidado de hijos hasta que cumplieran los 8 años. La medida, anunciada antes de final de año, está ya recogida en el Boletín Oficial del Estado. 

lunes, 13 de enero de 2014

2014

Año nuevo vida nueva.
¿será así?
:-)
Tenemos delante muchos meses antes de poder decir si este 2014 será mejor que el año que acaba de irse.
La verdad que para muchos será fácil que sea mejor.
Os dejo un un augurio para que de verdad lo sea y para todos.

abrazos y gracias por leer Adoplandia.

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