domingo, 24 de febrero de 2008

La edad difícil

El Periódico de Catalunya pública hoy una noticia titulada:
Faltan expertos para afrontar la adolescencia de los adoptados

Cito aquí este artículo, un ejemplo y no de los peores de análisis de este tema, siguiendo el hilo del post del miércoles 20 de febrero en el que escribía una frase, que el artículo en cuestión justifica plenamente y que corrijo parcialmente así:

Quizás el problema real sea otro: que los que esa ayuda tendrían que darnos, no son capacitados, ni capaces...

Desgraciadamente este artículo/entrevista refuerza ese temor. Algunos de los que se ofrecen cómo expertos, expertos que se supone los padres necesitaremos en cantidad, dejan mucho que desear.

Una vez más los tópicos sumergen la sana reflexión. A lo mejor se da un paso en la dirección correcta, pero al final se cae una y otra vez en el abismo de la superficialidad.

Por ejemplo leed la frase final del artículo citado:

Es conveniente que los padres adoptivos sientan simpatía, o estima, por el país donde nació su hijo. Y, desde luego, deberían estar informados sobre sus características. Es sano que el niño adoptado sienta cariño por su país de origen, que valore el hecho de que allí le dieron una vida, explican los especialistas.

Hasta aquí todo perfecto, casi obvio. Aunque sabemos que no hay que dar nada por descontado, que a veces algunos padres nos sorprenden con actitudes y malas prácticas que considerábamos superadas y claras para todos desde hace tiempo.

Hasta aquí decía, todo bien. Pero mirad la frase que sigue a lo anteriormente citado

"Si se le quita esa identificación, se le priva de todo lo que tiene", alertan [los psicólogos]

Está muy bien que se aconseje sentir aprecio, cariño y respeto hacia el país donde han nacido nuestros hijos adoptados. Es nuestro pan de cada día. China, en nuestro caso, es un país por el que sentimos un aprecio y un interés positivo muy, muy grande, que transmitimos constantemente a nuestras hijas.

Sabemos que no todos viven y cultivan esta actitud. Hacen muy, muy mal. Por suerte son una minoría.

Ahora, lo que también está claro es que la afirmación final: "Si se le quita esa identificación, se le priva de todo lo que tienen" está igual o más de equivocada.

Evidentemente y afortunadamente no es así.

De verdad alguien puede afirmar seriamente que la identificación con su país de origen es todo lo que tienen los hijos adoptados¿?¿?

Es una afirmación tan equivocada y absurda que prefiero pensar que ha sido fruto, cómo a menudo pasa, de un entrecomillado erróneo por parte del periodista, una frase cortada en el punto donde se matizaba ese contundente e inaceptable: se le priva de todo lo que tienen

Por que si no es equivocado el entrecomillado y el "experto" ha afirmado de verdad eso: ¿cómo podemos confiar nuestras dudas y preocupaciones a una persona que reduce en ceniza todo lo que representa el crecimiento de un hijo en su familia adoptiva y en su país adoptivo?

Se denuncia la actuación de la apisonadora que algunos padres utilizan respecto al país de origen, pero aquí la apisonadora que reduce a nada todo el vivido del niño, chico, adolescente adoptado en su entorno familiar y social siguiente a la adopción es mucho, mucho más grave y peligroso.

¿No hay que tener en cuenta las seguridades adquiridas, el cariño recibido, la autoestima, la integración en la nueva familia, en la sociedad y el entorno que lo han visto crecer y donde ha crecido el niño ya adoptado, no hay que hacer incapie en el patrimonio de valores, actitudes acumulados por el chico?

¿No son todo esto y más instrumentos que el hijo adoptado tiene para hacer frente y salir airoso y adulto entero de la fase adolescencial?

La adolescencia de nuestros hijos será sin duda para muchas familias un momento complicado.

Tendremos que enfrentarnos a una necesidad de ser pacientes mucho más grande que en cualquier otra etapa de la vida de nuestros hijos, tendremos que acumular capacidad de aguante frente a la embestida de las actitudes naturales y conocidas, típicas de esta edad. Típicas, merece la pena recordarlo, ya que a veces algunos parecen olvidarlo, de casi todos los hijos que pasan por la adolescencia: sean adoptados o no.

Es probable que algunos o muchos adoptados vivan esta etapa con un plus de dudas y angustias: necesitarán de unos padres enteros y lúcidos, necesitarán, cómo bien se afirma en el mismo artículo de seguridad emocional:
"La seguridad emocional es la clave del éxito en sus vidas" afirma Sol Florensa.

Pero por favor, dejemos ya de una vez de creer que los hijos adoptados son necesariamente destinados, condenados a ser víctimas de desgracias emocionales y además inevitablemente mucho más graves de las de cualquier otra/o chicho/a.

Por favor, se valore en su conjunto la vida de los adoptados, no se mire sólo a su condición de adoptados. No se justifique todo con su abandono y su ser adoptados. Nuestros hijos tienen y han tenido su vida, son personas que han ido creciendo, se les mire con perspectiva, no se aplaste su existencia obligándoles a ser sólo el fruto de su origen...

Sería y es un error igual o más grave del otro: olvidar su condición de adoptados y creer sólo y siempre que son perfectamente iguales a cualquier otro niño no adoptado.

Por favor, que los expertos trabajen para construir su experiencia sin prejuicios e ideas fijas, que vayan más a fondo o vuelen más alto de esa superficial ecuación: problema en niño adoptado, problema derivado de la adopción.

De expertos que eso creen tenemos de sobra y no nos sirven para nada.





6 comentarios:

  1. La pre-adolescencia, adolescencia y post-adolescencia, terminos que utilizan los expertos, según mi punto de vista como madre es dificil por ambas partes, por los pekes que tienen en un su cuerpo y mente un torbellinod de emociones y hormonas, y de los padres por que se nos hacen mayores y eso cuesta.
    Da igual ser blanco, negro, azul o verde, todo depende de la manera que tengamos los adultos de enfocar el problema, esta etapa de los pekes es dificil pero no tan negra como la pintan.
    Es mi opinión
    Paqui-deccla

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  2. Creo que cada uno es un mundo, y que lo que uno vive en su infancia evidentemente marca su vida,pero no olvidemos la resiliencia, y no olvidemos tampoco que los humanos no somos matemática pura. Los problemas de identidad los tienen todos los adolescentes, ser adoptado no caracteriza.

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  3. Frecuentemente me paseo por tu blog,no suelo opinar públicamente sobre los contenidos (básicamente deacuerdo). El tema de las "alarmas" futuras referidas a la adolescencia que últimamente van surgiendo me parecen simplemente " acciones terroristas".Periodistas, supuestos técnicos y "sabios" nos alertan de plagas POR VENIR/FATALISMO.Todos uos vISIONARIOS.yO LES DIRIA Dejen que el sentido común guie a nuestras familias y no hagan del prejuicio gratuito, de la suposición una pretendida verdad. ¿Donde estan las evidencias científicas, las casuísticas para publicar semejantes sentencias?. Reviso la bibliografia y me encuentro a modo de anecdota estudios tipo "a propósito de un caso". No me gusta que nadie (sociedad, grupo)estigmatice a nadie y menos QUE ESE ALGUIEN PUEDAN SER MIS HIJAS.
    Gracias Roberto por ser una voz potente.
    MCarme.

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  4. Roberto, estoy muy de acuerdo con tu comentario.El respeto y el aprecio al origen es muy importante pero no lo es todo.
    Cada vez pongo más en cuestión las opiniones de supuestos profesionales, ya sea del mundo del periodismo , de la psicología, etc. Quizás es un síntoma de que me voy haciendo viejo ;-). Cada vez confío más en mi instinto y mi sentido común y sin querer soy más escéptico ante lo que los demás opinan, juzgan o sentencian.Una de las cosas que he tenido siempre claras desde el principio es la de no pensar en que cualquier problema psicológico o de relación social de mis hijas sea achacable al hecho de ser unas personas que fueron
    adoptadas. Siempre y mientras los hechos o un análisis más profundo de las circunstancias del problema que surja no me lo desmientan, mis hijas son como las de cualquier otra familia, con sus defectos y virtudes que serán las propias de nuestro grupo familiar pero sin tener nada que ver con su origen. Quizás en algún momento, y la adolescencia es una fase de cambio, autoafirmación y rebeldía pueda plantearse algún problema (y sin "pueda" seguró que ocurrirá) En ese momento no pensaré inmediatamente que es porque fue adoptada o porque nació en China. Por mi trabajo de maestro he conocido y conozco a muchos adolescentes con sus problemas e inseguridades y sé que si no hay algo más grave detrás (padres problemáticos o con escasa o nula idea de como educar) pasará ese momento sin mayores problemas.
    Al menos esa es la experiencia que hasta ahora tengo. No obstante "cruzo los dedos" y me preparo para esos ya cercanos días...
    Saludos

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  5. Gracias a todos por vuestros comentarios, y me incluyo:
    el Sentido Común circula por nuestros escritos.

    Ese sentido común que cada vez más se echa de menos en otros escritos.
    MCarme nos preguntas con acierto:
    ¿Donde estan las evidencias científicas, las casuísticas para publicar semejantes sentencias?. Reviso la bibliografia y me encuentro a modo de anecdota estudios tipo "a propósito de un caso".

    Las palabras crean realidades.
    Creamos palabras cargadas de serenidad y tranquilidad.
    Nos arrepentiremos 100 veces menos que si hubiesemos buscado las señales escondidas del desastre.
    Quién busca encuentra y si no encuentra fabrica.
    He participado ya a muchos Congresos cómo para no saber que las teorías de los seres humanos, cuanto más sesudos, más frecuentemente, se levantan sobre hipotesis válidas hasta que otro demuestre lo contrario y de hecho, ese otro, antes o después, siempre aparece.
    Así que uno se queda con lo que más le convence, y con lo que me quedo es que Somos Familias Normales y no carne de experimentos :-)
    Ni comida para estadísticas
    Ni ...

    Gracias a todos
    Roberto Pili

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  6. Roberto, también yo comparto totalmente tu opinión.El verdadero origen de la persona no lo da el ADN, sino una pareja conyugal que le genera a la vida interpersonal. No te escribo para darme publicidad, pero quizá te puede interesar este post http://familiaenconstruccion.blogspot.com/2008/01/6-el-acto-constitutivo-de-la-filiacin.html

    Totamlmente de acuerdo con tu último comentario: espero no ser de esos sesudos que formulan sus teorías. Soy sacerdote, pero eso no impide que pueda pensar sobre la familia: soy hijo, nieto, hermano, primo, sobrino, tío, es decir tengo títulos suficientes para hablar de ello.

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