martes, 4 de marzo de 2008

Seguimos con El País

Sabemos que los titulares tienen que ser un imán de atención.
Así que aquí otro titular

La adopción tropieza en la escuela

El colegio se convierte en la segunda barrera para la adaptación de los adoptados
La mitad tiene problemas de aprendizaje

Podéis leer el reportaje, que ocupa dos páginas completas de El País
Tengo que ser sincero, al leer un par de veces el artículo mi indignación inicial, natural visto lo visto, ha ido relajándose.

También quiero insistir en que la mía no es un crítica global a este periódico, que sigo leyendo todos los días y que por muchos otros aspectos sigue siendo mucho más legible que cualquier otro periódico español. Cuando (en época electoral más) todo se radicaliza, y se transforma en blanco o negro, quiero insistir que no es esa mi intención.

Se relaja mi indignación por el contenido, pero no por el titular. El titular es malísimo.
He enviado un comentario a El País, donde pongo algunas preguntas.

Se recuerda que en 7 años se han adoptado en España 35.000 niños.
El titular dice " La mitad tiene problemas de aprendizaje"

pero ese porcentaje viene de una encuesta hecha sobre 180 familias, de las cuales un 46 por ciento "vive con dificultad el proceso de adaptación escolar".

A parte que las "dificultades de adaptación pueden ser muchas, desde un real problema de integración, hasta el cambio de infantil a primaria, es éste sin duda un momento de dificultad:
¿se ha metido todo en el cesto de las dificultades?
hasta la vuelta al cole después de unas vacaciones puede ser difícil...
¿pero eso significa algo?
Quiero decir: ¿De donde se saca que la mitad tiene problemas de aprendizaje?

Una vez más, para evitar la tentación de considerar que se sigue en el mismo camino de estigmatizar la adopción, me gustaría que se hicieran comparaciones con los datos de los niños no adoptados.

No se trata de taparse los ojos y no ver que problemas existen.
No.

Se trata de buscar la visión más real posible para dirigir la acción donde más se necesita.
Y evitar, quizás más importante, que los tópicos y las ideas preconcebidas acaben siendo el real problema de nuestros hijos.

No hay ninguna duda que la escuela, los profesores, el personal tiene un déficit de formación para hacer frente a ciertos retos.

Por ejemplo
En la escuela de nuestras hijas una y otra vez nos hemos encontrado con actividades didácticas que enfocan el valor de la historia familiar en el embarazo, en el parto, en la genealogía, en la primera ecografía...
Y no se trata ciertamente de las únicas niñas adoptadas, ni de las únicas hijas que tienen una madre, o en los que el padre no ha metido la semilla o la madre no les ha parido...

Nos quedamos boquiabiertos frente a esta falta de atención hacia una realidad tan evidente en las clases. Después se concluye que no hay maldad en esos errores, pero ésto no quita que son errores y que ya es hora de que se eviten.

He hecho sólo un pequeño ejemplo de la necesidad de actuar en la escuela.

Así que me parece inaceptable el titular, pero el contenido del artículo es mejor.
Nace de una necesidad, pero después se pierde demasiado en el error de siempre:
Hacer del caso particular un elemento de valor general.

Me gusta que se repita que cada niño es un mundo, hasta se utiliza la palabra "una lotería" para indicar que no se puede saber con antelación que manera de enfrentarse a las situaciones tendrán los niños.

Si todo se enfoca sobre el abandono, el sufrimiento y la mochila de dolor y dudas y debilidad y angustia que soportarían siempre los niños adoptados, podemos caer en errores todavía más perniciosos y de bulto.
Por que muchas veces los problemas son otros.

Si todo lo aplastamos a su origen, me repito y quiero repetirme, estamos quitando a estos niños, a nuestros hijos, parte de la confianza en si mismos y en su capacidad de sobreponerse a ese origen, una confianza que necesitan como y más del aire que respiran.

Ese mensaje de normalidad necesario, oportuno y requerido acabará aplastado, si se sigue por este camino, por el miedo a no saber detectar el supuesto "verdadero" problema: su origen y el abandono sufrido. ¿es de verdad este el verdadero problema?

Preguntémonos sin parar si las dificultades de algunos niños, ni mucho menos la mitad de los niños adoptados, por suerte esa cifra es absurdamente exagerada, derivan realmente de su origen y no de su carácter, de su forma de ser, de su manera de relacionarse con el entorno, y que nada, mucho, muy poco o una tonelada tienen que ver con el hecho de ser adoptados.

Son personas, no adoptados, ni personas adoptadas, personas.
Nuestros hijos son seres humanos con derecho a recibir la misma atención que cualquier otro ser humano.
Tienen el derecho a fallar, equivocarse, acertar y ser felices ni más, ni menos que cualquier otra persona y que la adopción sea una parte y no necesariamente la más importante de su existencia.
Los papás tengamos las antenas bien tensas, claro que sí, pero no las apuntemos inmediatamente hacia su origen y abandono.

Es necesario, en esta fase especial de consideración y reflexión sobre la adopción, intentar equilibrar el balance. Por que tengo la impresión que casi todo lo que se lee, añade peso a los problemas de la adopción.

De aquí al "pobre niño, es adoptado" ¿cuanto falta?

A las familias hay que recordarles que nuestros hijos son normales hasta que se demuestre lo contrario.
Sobre 35.000 adopciones habrá mucho en el que elegir, sin duda.
Pero por que elegir siempre los casos problemáticos¿?

La normalidad no vende, ni libros, ni periódicos, ni programas de televisión, ni blog.
Pero por suerte es la tónica general de nuestras familias.

3 comentarios:

  1. Roberto, tienes razón en muchas cosas, pero en una especialmente, cada niño es un mundo, pero como cada persona con nuestros defectos y virtudes. Me gustaria saber de donde sacan el dato de "la mitad" de los adoptado tienen problemas. Mi hija va a una clase de 5º de primaria con 24 niños más y mas del 60% no aprueba y no hay niños adoptados, y eso no es un problema?

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. De acuerdo contigo Roberto.
    Más de lo mismo.
    En un estudio privado que yo mismo me he hecho a mí mismo con mis hijas, resulta que la conclusión es demoledora "El cien por cien de las adoptadas en China supera con creces la media escolar y presentan un altísimo grado de integración social escolar"

    Ironías aparte, como tú bien dices, mientras no se demuestre lo contrario, nuestras hijas son como cualquier otras, en lo bueno y en lo malo.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Roberto,

    Gracias por colgar este reportaje en tu blog. Lo he repasado con atención.

    Me acuerdo cuando una profesora me comentó que "todos los niños adoptados tienen problemas en el colegio". Uff - eso fue hace bastante tiempo cuando todavía no estaba yo preparada para hacerme frente a ese tipo de comentario.

    Como tu dices "de aquí al 'pobre niño, es adoptado' ¿Cuanto falta?"

    Me gustaría resaltar 3 errores que has destacado tu en el reportaje de "El País".

    Primero, la estadística basada (aparentamente) en una pequeña encuesta a unas pocas familias. Siempre recuerdo la lección de un profesor de sociología de la Universidad de Washington (eso es para alumnos del primer año de la universidad) que para que puedas aplicar los resultados de una encuesta a toda una población debe de haber por lo menos 1,200 participantes escogido al azar de forma rigurosa para asegurar la representación correcta de todo el grupo.

    Segundo, lo de no especificar cuales son las dificultades de aprendizaje en cuestión reduce el reportaje a nada más que una anéctoda - en cierto respecto. Y con eso no quiero decir que no me parece interesante...

    Tercero, otra vez nos meten en la "cesta única", porque simplemente no es lo mismo adoptar a un recien nacido o un niño de 12 meses que ha recibido buenos cuidados que adoptar a un niño de 7 años (o incluso 2 o 3 años) que ha pasado toda su vida en una institución sufriendo una falta de cariño y de estímulos importantes. Quiero destacar que por lo que estoy viendo, parece que están descubriendo que bastantes de los niños que vienen del este de Europa sufren problemas serias en el colegio - problemas dífiles de imaginar. Meter a esos niños en "nuestra" cesta, afecta "nuestras" estadísticas.

    Creo que lo mejor que podemos hacer es contestar a cada uno de esos reportajes compartiendo la información necesaria para que los periodistas tengan la oportunidad de hacerlo mejor la próxima vez...

    Es que una información tan incompleta es peligroso - puede hacer más daño que bien, haciendo que tanto los profesores como los mismos padres ven a los hijos adoptados como defectuosos desde el principio y esperan menos de ellos.

    Además - "problemas de aprendizaje" no tiene que significar que un hijo tenga los horizontes limitados. "Problemas de aprendizaje" suele significa que hace falta apoyo especial - un apoyo que muchas veces los padres pueden proporcionar si tienen la información adecuada y el tiempo, energía y paciencia como para ayudar a su hijo.

    Tengo un amigo en E.E.U.U. que hizo con éxito su carrera universitaria a pesar de sufrir dyslexia (dificultades para leer y deletrear). Le costó mucho esfuerzo, pero lo hizo y hoy tiene un trabajo excelente en un multinacional. Como él hay muchísimas personas que vencen sus dificultades para conseguir sus sueños.

    Lo que sí, es cierto, es que hay que exigir que el sistema educativo ofrezca orientación y apoyo para las familias que tengan miembros con dificultades para aprender - sean niños adoptados o biológicos. Y con unas cifras de fracaso escolar altísimas, sospecho que hay "problemas de aprendizaje" suficientes para todos, y no sólo nuestros hijos (y con esto no quiero sugerir que el fracaso sólamente se debe a problemas de aprendizaje - pero seguro que es un factor muy importante).

    Gracias de nuevo, Roberto - ¡un reportaje que no me hubiera gustado perder!

    Brenda

    ResponderEliminar

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