lunes, 21 de septiembre de 2009

China extraordinaria


El verano del año pasado estuvimos en China, toda la familia con unos queridos amigos y con Javier y Ling Xiao, que los asiduos de Adoplandia habéis conocido en el video de su boda que he enlazado hace unos días aquí mismo.
Ese viaje, que tan cargado de bonitos recuerdos ha sido, fue una etapa... esos mismos recuerdos alimentan el deseo de volver a China.
Se habla constantemente de la importancia de abonar y consolidar la seguridad de nuestras hijas respecto a sus orígenes, y es un tema fundamental, sin duda.
Una obligación de cualquier padre adoptante.

No hay mejor forma para conseguirlo que viajando a China y descubrir las muchas maravillas que aguarda para el viajero este maravilloso y complejo País, sobre todo para el viajero capaz de superar los tópicos y "arriegarse" a cruzar los lugares menos trillados.

Nosotros, sin renunciar a unitinerario que tocaba las provincias donde nacieron nuestras hijas, por ejemplo estuvimos en el parque de Zhangjiajie, en la provincia de Hunan, un lugar de impresionante belleza donde pasamos 3 días inolvidables, paseando por picos, ríos, cascadas...
Las niñas se comportaron estupendamente.

No nos arrepentimos para nada de no haber ido a ningún peregrinaje por los orfanatos, y repitiendo viaje (espero la economía lo permita en tiempos no demasiado alejados...) volveríamos a buscar otros lugares fascinantes.

Por ejemplo qué equivocados estuvimos sobre la misma provincia de Hunan, de la que tantas familias trajimos el recuerdo, en cuanto a visitas, de una poco emocionante y gris Changsha.

Buscaríamos otras zonas, aunque alejadas del punto firme que en nuestro imaginario representan las provincias donde nacieron nuestras peques.
China es muy grande.
El director del CCAA me decía un día: tus hijas son chinas, no de la provincia tal o tal otra.
Tiene su parte de razón.
En el día de mañana, volviendo a repetir viaje, lo tendría clarísimo, buscaría un nuevo itinerario eligiendo en nuestra guía de China los lugares más bonito, únicos, inolvidables y esto prevalecería frente a la idea de la importancia preponderante de volver a ciertos lugares.

La verdad que sobre todo me parece poco relevante la visita a los orfanatos, edificios que a menudo ya no son lo que eran, a veces que han cambiado de lugar, de personal casi siempre...

Claro está, cambiaría inmediatamente de idea en el caso mis hijas propusieran otro plan y otros deseos.

La cuestión es que me apetecería volver a China, y hacerlo no por trabajo, si no por disfrutar del viaje con mi familia y a lo mejor con amigos.







“Ninguna montaña común merece la pena ser visitada tras un recorrido por las Cinco Montañas Sagradas de China. Ninguna Montaña Sagrada merece ser visitada tras una viaje a Huangshan”. Con esta frase describen los chinos la extraordinaria belleza del paisaje de Huangshan, conocido en Occidente como las Montañas Amarillas.

Huangshan es uno de los centros de atracción turística más antiguos de China. Estas montañas llevan dando cobijo a un sinfín de viajeros desde hace varios siglos. A ellas acuden eruditos, poetas y pintores en busca de inspiración.

La zona paisajística de Huangshan está situada al sur de la provincia de Anhui y cubre un área de 40kilómetros de norte a sur y unos 30 kilómetros de este a oeste. Su paisaje, reproducido de forma incansable a lo largo de los siglos por los mayores exponentes de la pintura tradicional china, está compuesto por tres elementos básicos: las montañas de granito, los pinos centenarios y las nubes. La UNESCO lo incluyó en su catálogo de sitios Patrimonio de la Humanidad en 1990.

El parque tiene un total de 72 picos de extraordinaria belleza. Los más sobresalientes son el “Linahua Feng” (Pico del Loto), el “Guangming Ding” (Pico de la Luz) y el “Tindu Feng” (Pico de la Capital Celestial). Todos superan los 1.800 metros sobre el nivel del mar.

Existen dos formas de visitar Huangshan. La más fácil es cogiendo el teleférico hasta alcanzar la cima de Beihai, desde donde es posible divisar los numerosos picos de la zona. Luego el descenso se puede hacer a pie. El paisaje más bonito es el que hay por la ladera oeste. Se trata de una zona muy abrupta no muy adecuada para las personas con dificultades. Si se decide hacer el ascenso a pie prepárese para una caminata de unas 3 horas desde el lado este o del doble si lo hace desde el costado oeste.

La mejor época para visitar Huangshan es de abril a noviembre. Existen opciones de alojamiento en la montaña. El aeropuerto de Huangshan está situado en Tunxi, a unos 70 kilómetros.

Nuestro consejo es que se visite esta zona junto a las aldeas de Xidi y Hongcun, no muy lejos de Huangshan.


Fuente: La guía de Shui

1 comentario:

  1. Volver a China es mi sueño desde que pisé su suelo. Desde luego me gustaría repetir algún día el viaje que hicimos al ir a buscar a Carmen, pero hay tanto que ver y conocer....
    Espero que en 5 ó 6 años podamos hacer otro viaje allí, este con nuestra hija, por supuesto. Y no cabe duda que será con Shui.

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