martes, 29 de septiembre de 2009

Los niños del cable

Antes de que empezara el curso, con María, íbamos hablando sobre la posibilidad de que las niñas fueran al cole solas o que volvieran solas después de alguna actividad extra escolar, que realizan todas más bien cerquita de casa.
De casa al cole hay un escaso cuarto de hora andando.
Es un barrio, digamos poco problemático... y hace unos años nos trasladamos a este piso justamente por no tener que cruzar la ciudad en metro, o bus, o coche... cualquiera de estos medios nos suponía casi dos horas de tiempo entre las idas y venidas.
Tiempo perdido, tiempo quitado a hacer cualquier otra cosa más interesante de ir peleando con el tráfico y los atascos, o apretujados en hora punta, sin poder ni abrir un libro...

Cuando era pequeño, y muy pequeño, iba al cole solo, en autobús o andando.
Violeta, la mediana, desde el año pasado iba pidiendo poder ir sola, como si de un premio se tratara.
Algunos de los compañeros de clase de la mayor, sabemos que ya cogen solos el metro.
Son niños varones, eso también hay que decirlo y no es lo mismo para un niño que para una niña, desplazarse sola por donde sea, aunque duela constatarlo, pero es así (y más en los recuerdos que tienen muchas madres con la que hemos hablado, de infancia y juventud punteadas de no pocas anécdotas y bastante desagradables).

Hoy la ciudad es más peligrosa. Eso por lo menos pensamos todos.

No sé cuanto sea fruto, esta certeza, de la realidad o de la imagen terrorífica que los medios nos restriegan cada día, aplastándonos cada mañana con el resumen de todo tipo de desgracias...

La verdad que no sé cuanta verdad hay o cuanto más horrible sea la ciudad de ahora comparada con la de hace 30 o 40 años.
En algunos aspecto seguramente sí: los coches, por ejemplo.
Pero que esté la calle plagada de pederastas asesinos y robadores de niños, quizás eso tampoco sea así.
Pero... ¿Alguien quiere hacer la prueba?

Yo no, no con mis hijas a la que su mamá y su papá seguirán llevando al cole todas las mañanas y buscando todas las tardes, y acompañando cada día a las diferentes actividades extraescolares.
Esta la conclusión a la que llegamos antes de que empezara el curso.

Somos unos padres responsables ¿verdad?
Pero que suerte poder decidir de serlo, y viviendo a un cuarto de hora del cole, con calles bien asfaltadas, con aceras por los dos lados de la calle, y pasos de peatones, semáforos...

Hace un ratito mi querido amigo Pepe, me ha mandado un link a un vídeo.
Aquí lo tenéis.


lunes, 28 de septiembre de 2009

Pero qué bonita compañía :-)


Pocas palabras para comentar esta foto que lo dice todo.
Las familias que viajaron en julio de 2009 a la provincia de Guangdong organizaron ayer una comida y me han invitado y, encantado por supuesto, he pasado unas horas super agradables.
Los niños y las niñas recién llegad@s super guapos, los papás derrochando babas y anécdoctas :-) y mis niñas observando sin perder nada y comentarios al volver a casa.
En fin, un domingo para enmarcar!!

¿Servirá esta foto a dar un poco de ánimo a quién espera?
Espero que sí.
Todo llega, a pesar de la espera parece no acabar nunca.
Todo llega y es lo que hay que repetirse 100 veces en los momentos de bajón.
A cuanta más desesperación, más ánimo!!

Ya se confirma que las asignaciones de la próxima tanda saldrán después de las celebraciones y festivos por los 60 años de la República Popular de China.
Llegarán en la segunda semana de octubre.

Lo que todos esperamos es que este "retraso" (¿se puede hablar ya de retraso cuando el ritmo es lo que es?) signifique, cómo otras veces ha pasado, unos días más asignados respeto a lo que hubiese sido si las asignaciones hubiese salido mañana.

En fin, es lo que hay, pero lo que habrá valdrá mucho más que la espera, y si no preguntadlo a las familias que aparecen en las fotos, que acaban de volver de China...

viernes, 25 de septiembre de 2009

Una tarde al parque de atracciones


En mi perfil de Facebook he publicado un video (cuya visión está restringida a los que en FB se llaman amigos). Pocos segundos que se aceptarían probablemente en Videos de primera ;-)

Chun se atreve por primera vez a conducir un coche de choques y es para morirse de la risa por lo guapa que está... la pena es que se descargó la cámara de video y no pude grabar la tercera vuelta, cuando ya parecía haber estado toda la vida subida en un coche de aquellos, jolín, IMPRESIONANTE una verdadera campeona!!

El Tibidabo es un parque agradable, está cerquita de casa, y ayer no había aglomeraciones, subimos a un montón de atracciones sin prácticamente hacer colas.

La nueva montaña rusa no está nada mal, la primera bajada es impresionante por que parece estar volando sobre de la ciudad, la vista es muy bonita y emociona.

Las niñas han disfrutado muchísimo y aunque los papás no tanto cómo ellas... la verdad es que un par de veces al año (la última vez que fuimos, en realidad creo que fue justo hace un añito) es una actividad que se puede recomendar.

De los recuerdos bonitos de nuestra infancia, comentábamos con María, hay imágenes parecidas.
Estás con ellas y en las colas hablas, haces bromas, miras la variedad de humanidad que tienes a tu alrededor, la mayoría alegre y sonriente, cosa a veces rara de encontrar... y te olvidas de los malos rollos de lo cotidiano.

Lo peor, la comida, verdaderamente nefasta.
Ni un simple vaso con fruta cortada se podía comer... la fruta estaba recién "descongelada" o sea de consistencia intragable...

Hemos presentado un escrito, ya que buzones para sugerencias no faltaban. Se leía: de las 3021 sugerencias presentadas en 2008, el 80 por ciento se aplicaron.
Ojalá se escuche nuestra petición... si puedes evitar de subir con un par de mochilas cargadas de bocadillos, fruta y bebidas, sería más cómodo, pero lo cierto es que si no mejoran no habrá más remedio para evitar el maltrago, nunca mejor dicho... que portear todo eso.

La peque dió un bocado al perrito caliente y a la basura... poca elección había, además de la escasa calidad.


Nos íbamos turnando con María, y cuando uno subía en algo, que normalmente se repetía dos o tres veces (como mínimo) el otro se relajaba leyendo un libro.

Allí tiene que ser algo ligero, me llevé La Princesa de hielo de Camilla Läckberg, que me está costando un poco, quizás por demasiado ligero ;-)) si bien pasada la página 200 va más en bajada por que ya por fin te metes en la historia...

Y con el aire fresco, una cervecita y las vistas de Barcelona desde lo alto de la terraza cercana a la Noria todo se hace más agradable.

Mientras las peques suben y bajan en el Tiovivo...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Mañana 24 festivo en Barcelona

Eso, que mañana es La Mercé y en Barcelona estaremos de fiesta.

lunes, 21 de septiembre de 2009

China extraordinaria


El verano del año pasado estuvimos en China, toda la familia con unos queridos amigos y con Javier y Ling Xiao, que los asiduos de Adoplandia habéis conocido en el video de su boda que he enlazado hace unos días aquí mismo.
Ese viaje, que tan cargado de bonitos recuerdos ha sido, fue una etapa... esos mismos recuerdos alimentan el deseo de volver a China.
Se habla constantemente de la importancia de abonar y consolidar la seguridad de nuestras hijas respecto a sus orígenes, y es un tema fundamental, sin duda.
Una obligación de cualquier padre adoptante.

No hay mejor forma para conseguirlo que viajando a China y descubrir las muchas maravillas que aguarda para el viajero este maravilloso y complejo País, sobre todo para el viajero capaz de superar los tópicos y "arriegarse" a cruzar los lugares menos trillados.

Nosotros, sin renunciar a unitinerario que tocaba las provincias donde nacieron nuestras hijas, por ejemplo estuvimos en el parque de Zhangjiajie, en la provincia de Hunan, un lugar de impresionante belleza donde pasamos 3 días inolvidables, paseando por picos, ríos, cascadas...
Las niñas se comportaron estupendamente.

No nos arrepentimos para nada de no haber ido a ningún peregrinaje por los orfanatos, y repitiendo viaje (espero la economía lo permita en tiempos no demasiado alejados...) volveríamos a buscar otros lugares fascinantes.

Por ejemplo qué equivocados estuvimos sobre la misma provincia de Hunan, de la que tantas familias trajimos el recuerdo, en cuanto a visitas, de una poco emocionante y gris Changsha.

Buscaríamos otras zonas, aunque alejadas del punto firme que en nuestro imaginario representan las provincias donde nacieron nuestras peques.
China es muy grande.
El director del CCAA me decía un día: tus hijas son chinas, no de la provincia tal o tal otra.
Tiene su parte de razón.
En el día de mañana, volviendo a repetir viaje, lo tendría clarísimo, buscaría un nuevo itinerario eligiendo en nuestra guía de China los lugares más bonito, únicos, inolvidables y esto prevalecería frente a la idea de la importancia preponderante de volver a ciertos lugares.

La verdad que sobre todo me parece poco relevante la visita a los orfanatos, edificios que a menudo ya no son lo que eran, a veces que han cambiado de lugar, de personal casi siempre...

Claro está, cambiaría inmediatamente de idea en el caso mis hijas propusieran otro plan y otros deseos.

La cuestión es que me apetecería volver a China, y hacerlo no por trabajo, si no por disfrutar del viaje con mi familia y a lo mejor con amigos.







“Ninguna montaña común merece la pena ser visitada tras un recorrido por las Cinco Montañas Sagradas de China. Ninguna Montaña Sagrada merece ser visitada tras una viaje a Huangshan”. Con esta frase describen los chinos la extraordinaria belleza del paisaje de Huangshan, conocido en Occidente como las Montañas Amarillas.

Huangshan es uno de los centros de atracción turística más antiguos de China. Estas montañas llevan dando cobijo a un sinfín de viajeros desde hace varios siglos. A ellas acuden eruditos, poetas y pintores en busca de inspiración.

La zona paisajística de Huangshan está situada al sur de la provincia de Anhui y cubre un área de 40kilómetros de norte a sur y unos 30 kilómetros de este a oeste. Su paisaje, reproducido de forma incansable a lo largo de los siglos por los mayores exponentes de la pintura tradicional china, está compuesto por tres elementos básicos: las montañas de granito, los pinos centenarios y las nubes. La UNESCO lo incluyó en su catálogo de sitios Patrimonio de la Humanidad en 1990.

El parque tiene un total de 72 picos de extraordinaria belleza. Los más sobresalientes son el “Linahua Feng” (Pico del Loto), el “Guangming Ding” (Pico de la Luz) y el “Tindu Feng” (Pico de la Capital Celestial). Todos superan los 1.800 metros sobre el nivel del mar.

Existen dos formas de visitar Huangshan. La más fácil es cogiendo el teleférico hasta alcanzar la cima de Beihai, desde donde es posible divisar los numerosos picos de la zona. Luego el descenso se puede hacer a pie. El paisaje más bonito es el que hay por la ladera oeste. Se trata de una zona muy abrupta no muy adecuada para las personas con dificultades. Si se decide hacer el ascenso a pie prepárese para una caminata de unas 3 horas desde el lado este o del doble si lo hace desde el costado oeste.

La mejor época para visitar Huangshan es de abril a noviembre. Existen opciones de alojamiento en la montaña. El aeropuerto de Huangshan está situado en Tunxi, a unos 70 kilómetros.

Nuestro consejo es que se visite esta zona junto a las aldeas de Xidi y Hongcun, no muy lejos de Huangshan.


Fuente: La guía de Shui

domingo, 20 de septiembre de 2009

Mañana es lunes.

Hoy hemos comido con nuestros queridos amigos, mañana cocinando, las peques jugando y echando una mano para dejar la casa en condiciones :-))

Menú:
Malloreddus con sugo di salsiccia para las peques
Malloreddus pomodoro e bottarga para los mayores.
Los malloreddus son una pasta típica de Cerdeña.
Spigole alla vernaccia (Lubina al horno, regadas en la cocción con un vino también típico de Cerdeña)
Tomamos un vino blanco sardo S'elegas.

Por la tarde las niñas han ido al parque, antes de que empezara a llover a cántaros.
El papá se ha quedado en casa a reordenar.
Cuando puedo me escaqueo del parque, ya lo dije en alguna otra entrada, me aburre soberanamente ( se que no soy muy original...) aunque a veces no siempre puedo evitarlo, María me libra a menudo de esta incumbencia.

Vuelven a casa las 4, ya caen las primeras gotas... duchas, cenita ligera, media horita de tele y a la cama.
Mañana empieza otra vez la semana laboral, que por suerte será muy corta, ya que el jueves es festivo en Barcelona.
Los rayos y los truenos se persiguen violentos, pero el programa en la pantalla es lo suficientemente divertido... no hacen caso al temporal.
Vio viene a pedir su masaje especial, para alejar los malos sueños.

Un domingo agradable, sencillo, normal.
Es la realidad de cada día.
Es la noticia prevalente, la primera página cotidiana.
Es un placer comprobarlo, una y otra vez.

martes, 15 de septiembre de 2009

Las idioteces de la gripe A... siguen...


Ayer fue el primer día de cole.

También para Chun que iba, y bien contenta, a estrenar P5.
Cómo todos los años los peques llevan una mochilita con varias cosas, un cambio de ropa, por si a caso, colores, por ejemplo y, por supuesto su cepillo de dientes que utilizan después de comer, como es debido y oportuno.
El cepillo se deja en la escuela, marcado con nombre, y se cambia cada par de meses.

Pues al salir por la tarde la peque me enseña, un poco desconcertada, el cepillo, que volvía a casa junto con la mochila vacía.
Le pregunto el motivo, y ella dice: "ya no nos lavaremos los dientes"

Sorpresa del papá...
Aclarada pronto, pero de la sorpresa también el papá pasa, atónito, al desconcierto.

A causa de las medidas preventivas por la gripe A se tiene que evitar el riesgo de que los cepillos se toquen, ya que pueden ser graves focos de contagio.
Normas de las Autoridades Sanitarias.

Se me caen los brazos... mientras los expertos serios siguen explicando cómo están las cosas, las Autoridades, la prensa, y la población, obviamente, van por el camino exactamente opuesto.

En el autobús escucho dos personas hablar:
"si tengo fiebre, aunque me encuentre mejor me quedaré en casa 10 días..."
"¿10? ¿no es demasiado?
" por si a caso, nunca se sabe..."

Es la hecatombe de la inteligencia y del sentido común. Y el triunfo de otros intereses, claro.

Mi hija de momento ha entendido que lavarse los dientes puede ser malo y que sus padres, amiguitos, etc. son peligrosos, qué nada de besos!!!

Tenemos que alegrarnos por lo bien que cuidan la salud de nuestros hijos ¿verdad?

Fuente de la foto

P.D. unas horas después de publicar la entrada...
Gracias Mar por pasarme el link a este video , realmente MUY iluminante:

PD2
Una noticia...
Desbandada en un colegio de Figueres por temor a la gripe A
Un centenar de alumnos de un colegio abandonan las clases por el rumor de que existía un enfermo





domingo, 13 de septiembre de 2009

Hijos moviditos

Muchos médicos conocidos lamentan la facilidad con la que hoy se habla de niños hiperactivo y la irresponsabilidad de utilizar tratamientos farmacológicos cuando nos es realmente necesario.

Al no ser médico no puedo hablar de este nivel de problemas.
Pero creo poder comentar el nivel a que se refiere el título en diminutivo de esta entrada.

Como en todo, encontrar el termino medio es muy complicado.
El equilibrio requiere de la aplicación de muchos elementos que escasean en una sociedad de ritmos alocados, de competición permanente, de superficialidad, de resultados ahora mismo ya!! de evidente falta de aguante frente a las frustraciones...

"Son movidos, demasiado movidos, no paran, corren, gritan, saltan, hacen trastadas, una detrás de otra..."
Las mimas palabras pueden decirse cómo la cosa más normal del mundo, o con un punto de impotencia, o con verdadera sorpresa, o con un tono de voz que transmite superación completa, fastidio, desengaño, hasta miedo.

He podido comprobar, no pocas veces, que estos distintos grados de expresividad, dependen más de como son los padres, o la madre o el padre, que por reales diferencias de actitud de los niños en cuestión.

Tengo la sensación de que nos olvidamos que son niños.
Sensación: lo indico claramente, no es esta entrada resultado de ningún estudio, lo es, como siempre, de conversaciones, reflexión y deseo de compartir impresiones y dudas.
En parte de querer empujar a algunos a reflexionar sobre la medida de las cosas.
Animando a la paciencia y al sentido común.

Cuando era pequeño estaba mucho tiempo con mis amigos en la calle. Pasábamos horas gastando energías sin que ningún adulto pudiese molestarse con lo que hacíamos por que, simplemente, los adultos no estaban constantemente encima nuestro.
La calle era un lugar mucho más tranquilo, con pocos o ningún coche.
Largos fines de semanas y meses en el verano íbamos al campo con los abuelos o en la playa, jugando horas y horas, corriendo en bicicleta, moviéndonos por kilómetros, haciendo todo tipo de juego y tampoco con los adultos siempre encima nuestro.
Pienso hoy a mis hijas y me doy cuenta que si tuviera que pasar tanto rato encerrado entre cuatro paredes, entre el larguísimo horario laboral que es la escuela y después en alguna actividad extraescolar y después a casa... mis padre probablemente me hubiesen medicado ;-)

Los niños son niños y necesitan desatar su fuerza, su energía, sus ganas de comerse el mundo.
Pero hoy, para la inmensa población infantil que vive en ciudades o pueblos medianos, esa libertad de la que gozábamos hace unos 40 años... se dice poco... es una realidad inexistente.
Los niños, hasta edades impensables, están permanentemente acompañado por guardias de seguridad.

Para los papás presentes, claro... además todo esto choca con un deseo [legítimo por otro lado] de tranquilidad, de silencios, de calma, después de días tras días en los que la tensión del trabajo, de las relaciones sociales y de todo lo demás nos dejan agotados.

Somos papás viejos, además.
Cuando mi madre tenía mi edad, 47 años, y mi padre 5 más, yo ya tenía 25.
Cuando yo tenía la edad de mi pequeña, mi padre tenía 15 años menos de los que yo ahora tengo, y esto se nota, digase lo que se quiera decir.
Qué quede claro, no soy defensor de que se pongan topes de edad para prohibir la adopción a los que no son jovenzuelos, no, en absoluto.
La ley habla de un mínimo de diferencia de edad, no de un máximo, y me parece una buena ley.
Pero no son mis hijas que tienen que hacer un esfuerzo de contención, por donde han caído y por los padres que les han tocado ;-))
soy yo que tengo que sacar de donde sea la energía y las ganas o las soluciones imaginativas para que no tengan que sufrir por mis faltas.
Por que soy yo que las he querido, y que con 42 años he ido a buscar a China por tercera vez un bebé recién nacido, aquella vez de 13 meses.

Vivimos en una ciudad, como cientos de otras ciudades, donde los niños no pueden salir a jugar a la calle o donde sea, solos, sin guardias permanentes y correr, saltar, gritar, hacer lo que les tocaría y tendrían derecho de hacer con su edad y ser felices también en este aspecto.

Yo lo fui y mucho, cuando tenía su edad. La gran metrópolis se queda pequeña, una jaula donde todo el día tienes que estar atento, atento a que no les pase nada, a que nadie les haga nada, a no molestar el vecino, a no hacer esto y aquello, a moverte con el agobio de que no les atropelle un coche, donde todo el mundo te mira con aires de reprobación si no eres un angelito...

Creo que mis hijas son felices, pero podrían serlo más si su espacio vital fuese más verde, más libre y más amplio.
¿conseguiremos un día recuperar esa alegre y segura traquilidad de la que disfrutamos tantos papás cuando éramos pequeños?

ojalá...

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Donde empiezan los momentos infinitos


Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre...

No soy creyente, ni me he casado por la iglesia, mas esta frase impone.
Ojalá ese mensaje de seguridad y estabilidad que desde cierto punto de vista quiere ofrecer, sirviera para transformar la advertencia amenazadora en una decisión cargada de serenidad.

Pero dios, la naturaleza, o quién sea ha creado un ser tan lleno de imperfecciones y debilidades, que a la vista está la contradicción interna a esa misma advertencia, siendo el destinatario fruto de esa creación defectuosa.

Rápidamente se queda en una hueca amenaza, puro castigo anunciado. No deja de imponer, aunque no se teman los castigos extraterrenales.

Que la mujer y el hombre, el hombre y el hombre, la mujer y la mujer... que la mujer, que el hombre... serenidad y larga felicidad, para todos ellos y más para sus hijos.

Hace unos años, mientras paseaba por un parque con mis pequeñas, recibí la llamada de Ling Xiao, se presentó, hablamos unos minutos, me ofreció su disponibilidad a colaborar en alguna labor inherente a la adopción.
Esperábamos asignaciones en breve, intuí que era una persona que merecía, que valía y le dije que a la mañana siguiente la esperaba en AFAC para conocernos.
Las asignaciones llegaron en pocos días, y así empezó nuestra colaboración que se hizo con el tiempo algo más que una relación laboral. Mucho más.

Aquí tenéis el vídeo de su boda.
Me pidió de acompañarla al altar por la imposibilidad de hacerlo de su papá, que está en Pekín y no puede viajar.
Fue muy emocionante y una boda especialmente bonita.

¿Quién nos lo hubiese dicho?
Cuantas veces nos repetimos esta frase al mirar nuestros pasos dados, el pasado, la lejanía...
Hay caminos que ya hemos empezado, y no sabemos hasta donde nos llevarán.
Cada día empezamos algo... las consecuencias de un instante pueden ser imprevisibles.

¿Donde empiezan los momentos infinitos?

En diez minutos podéis ver un hilo de notas e imágenes que cruza el planeta, y sin duda hay una emoción especial que acompaña la mirada de esos ojos rasgados que no pueden no recordarme a los de mis niñas...

Viva la vida.

Gracias Javier, por el video ;-) y que seais felices, muy felices!!


jueves, 3 de septiembre de 2009

Los hijos perfectos

De vez en cuando aparecen en los medios artículos, y pululando por las estanterías de librerías especializadas, hay no pocos libros, que tratan de las peligrosas consecuencias de un exceso de exigencias de los padres sobre las prestaciones de sus retoños.

Utilizo la palabra "prestaciones" a propósito, un término que tendría que destinarse a los coches o a otros tipos de aparatos, para dejar claro desde el principio cual es mi opinión.

¿Qué tendría que ser irrenunciable en esta vida?

Buscar y encontrar y sobretodo disfrutar de momentos de felicidad.

El ser humano parece no escatimar esfuerzos para todo lo contrario.

También la actitud general es: premiar con comprensión y apoyo a los que manifiestan su escasa felicidad, y castigar con las más subrepticias artimañas, fruto de la envidia, a los que transmiten en algún momento su felicidad o satisfacción, y con más ahinco de perversión sádica a los que se les nota felices a pesar de todo.

Cuan ampliamente difundida esté dicha práctica, está a la vista de todos.
Tan es así, que poco a poco, los que encuentran espacios y momentos de felicidad, se retienen , se privan de comunicarlo a los demás, acaban disimulando y mezclandose entre la multitud para evitar ser castigados.
Compartir la felicidad y rechazar los empujes de la envidia, es un modo muy eficaz de acrecentar esa sensación de alegría y bienestar. Suerte de los que tienen suficiente fortaleza para conseguirlo.

Desastre de adultos... todo eso se "conquista" y pirricamente se gana con la edad.
Los niños no son angelitos, está claro que la bondadosa inocencia, referida a los pequeños, es palabra que tendría que ser matizada a conciencia.
Mas es absolutamente cierto que lo de disimular el bienestar para no provocar las envidiosas iras de los demás, es una de las peores adquisiciones de la edad adulta.

La felicidad no viene nunca de los grandes éxitos, el sentimiento que se vive en esos casos poco tiene que ver con la felicidad.
La felicidad es un momento íntimo de placer provocado por la coincidencia de pequeñas cosas, y es una sensación que cualquiera puede sentir, por que depende en buena medida, me atrevería a decir que por un 70 por ciento, de cómo uno está consigo mismo.
El 30 por ciento restante, más o menos, depende de la realidad que vive, padece o le rodea, incluyendo en este 30 por ciento los demás seres humanos.

Hay algo material cuya falta provoca sufrimiento y un momento en lo que ese material falta a muchos, quizás puede parecer cínico dejarse llevar por semejante reflexiones.
Es totalmente cierto lo que leí un día en una consulta de un médico, donde una gran cartel recitaba: "El dinero no da la felicidad" y alguien con un rotulador había añadido: "imaginate la pobreza!!"
Acertadísimo.
Pero hace unas mañanas cayó en mis manos El País Semanal y cómo estoy sensible al tema del viajar, leí al artículo de Ray Loriga que, admito mi ignorancia, desconozco del todo como autor.

Así que fue un descubrimiento total, tanto que su lectura, por esos extraños e imprevisibles caminos que recurren las ideas y las palabras, me estimuló a retomar el camino de Adoplandia que tenía abandonado desde hace casi un mes.

El artículo es precioso, os copio un párrafo:
"De cuando en cuando nos sonríen las cosas por un segundo y no debería uno negarse esa alegría ni intentar sujetarla, porque sabemos, al menos sabemos ya eso, que no se puede atesorar la felicidad sin derrumbarla. ¿Qué viajar es ése más importante? Supongo que aquel que se desarrolla según las buenas leyes de la mejor de las intenciones. El vehículo de todo viaje importante es el viajero mismo; hasta aquí, ningún descubrimiento.
...
Un hombre de bien siempre tiene la esperanza de ser feliz antes de cada viaje, pero a menudo olvida cuánto tiene que poner de su parte en la tarea. Es siempre el viajero el que estropea o arregla el viaje, poco tienen que decir en esto el barco, la vista desde la habitación, el clima impertinente."

Leerlo todo en El País semanal

Unas frases aplicables casi a todo: "Un hombre de bien siempre tiene la esperanza de ser feliz antes de cada viaje, pero a menudo olvida cuánto tiene que poner de su parte en la tarea."

El título de esta entrada se reconduce por esta vía a las palabras que lo siguen.

La obligación de los padres es poner lo nuestro, mucho de lo nuestro, casi todo, para crear espacios de serenidad, espacios de serenidad que para nuestros hijos, niños que viajan hacia la edad adulta, son el abono imprescindible para su felicidad.

Y la serenidad se conquista también midiendo lo que es cada uno y respetando sus limitaciones.

Nuestros hijos no son perfectos, lo son mucho más que los padres, es evidente, aunque ser consecuente con esta verdad es privilegios de pocos sabios...
Perfecto no puede serlo nadie que pertenezca a nuestra especie.
El deseo de transformar en perfecto lo que por naturaleza no lo es, ni puede serlo, es el camino más rápido hacia el fracaso.

¿Queremos que todo sea maravilloso, fácil, rápido y sin complicaciones?
¿Tenemos un pésimo nivel de aguante a las frustraciones?
¿Creemos ser las únicas víctimas de la casualidad injusta?

Nada maravilloso puede ser fácil, debido, corriente... y lo maravilloso no es lo que es perfecto, cuando aceptamos sinceramente que es así y aplicamos las consecuencias a nuestras actitudes cotidianas, entonces también la percepción de la dificultad puede dar una vuelta completa.

Dentro de poco volverán a abrir los coles.
Y las reuniones de padres y maestros.
Y la feria de los disparates.

Todos genios en toda materia, e ignorantes en lo fundamental, que es el asimilar el amor a aprender, y aprender a disfrutar aprendiendo, cada uno según sus capacidades, y con las mil variables posibles: todo nos esforzamos cuando estamos convencidos que merece la pena.

La felicidad se nutre de la imperfección asumida.




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