viernes 8 de agosto de 2008

De vuelta


Hemos llegado a Barcelona, y toda la familia está otra vez junta, después de este viaje lleno de imágenes, de noticias, de lugares, de recuerdos ya, que esperan ser contados.

A la vuelta he podido leer al despertarme la buena noticia de que las asignaciones ya han sido emitidas por el Centro Chino de Adopciones.

Hemos estado un día más juntos con nuestros amigos Pepe y Michi, y las niñas Rosa y Carmen, saboreando cómo un caramelo, del que poco a poco se quitaba el amargo de la separación, las narraciones que íbamos haciendo a María, las experiencias vividas mientras ella estaba lejos.
Mando desde aquí un saludo a Javier y Ling Xiao, compañeros de viaje y preciosa guía que nos ha permitido cruzar tantas provincias con absoluta tranquilidad. Ahora están en Pekín y esperamos poder pronto volver a vernos. Javier ya ha publicado varias fotos en su Mundo Paralelo.

En la mesa del despacho, que me reclamaba desde el primer día, una pequeña acumulación de papeles, y en el buzón de correo muchos mensajes que espero poder contestar cuanto antes.

China nos ha saludado con la llegada del tifón Kammuri, viento y lluvia, que hacía bailar el avión parado en la pista (y si hubieramos salido por la tarde quizás nos hubieramos quedado en tierra, una última descarga de energía en Hong Kong, una nueva anécdota de las cientos que han llenado tantos momentos de nuestros 18 días de viaje.
Al final acabó sólo con una carrera para conseguir coger el vuelo en París y un retraso de un día en la llegada de las maletas.

China extraordinaria...
Mañana estaremos haciendo otra vez las maletas, por que la parte de familia italiana reclama de estar con las peques (y un poco también con los papás :-)

Espero allí conseguir ordenar las notas, las fotos y las ideas, y descansar un poco, de paso.

Una carta muy acertada

Por Santiago Rosales. Barcelona.
Publicado en El País 8/8/08

China es injustamente tratada.Parece que Occidente ha olvidado que China está haciendo en una generación lo que la mayoría de los países occidentales han hecho -y aún no han acabado de hacer- en siglos.

Cuando Occidente reclama derechos humanos a China parece haber olvidado que, aunque nos consideremos paradigma de la democracia y paladines de los derechos humanos, tan sólo un par de generaciones atrás aceptábamos la esclavitud como normal y, aunque oficialmente abolida, sus secuelas perduran hoy.

Occidente parece haber olvidado que no hace mucho, en la Revolución Industrial del Siglo XIX, aceptábamos el trabajo infantil en fábricas y minas, y que hoy seguimos utilizando mano de obra barata, baratísima (e infantil), de países en vías de desarrollo para fabricar productos de consumo en nuestros países desarrollados.

El Occidente democrático, civilizado, culto y modélicamente respetuoso con los derechos humanos al que todos orgullosamente pertenecemos, este Occidente nos ha regalado las perlas de un Abu Ghraib, un Guantánamo, unas penas de muerte cuestionadas pero no anuladas, unos florecientes negocios de prostitución infantil, unas Operaciones Cóndor (por citar una bien conocida) para defender dictaduras.

Nuestro modélico Occidente, a pesar de disponer ya del potencial tecnológico necesario, no se decide a lanzarse de lleno de una maldita vez al desarrollo de las energías limpias y librar al planeta de su dependencia de los combustibles fósiles.

Por su cultura, el chino procura no ofender ni criticar nunca a un interlocutor -y menos en público-, y tampoco necesita demostrar que es mejor que otros aireando defectos ajenos. Pero sería un error confundir esta educación china con debilidad.

Por honestidad, Occidente haría mejor en no exigir a otros lo que ni él mismo cumple y mostrar cierto respeto por un país que, no lo olvidemos, está ganando -o ha ganado ya- su primera y más importante primera batalla: la batalla contra el hambre que sufrían sus gentes, y está caminando hacia la modernidad con una inteligencia que salta a la vista.-

martes 29 de julio de 2008

Llamad a casa es urgente


María vuela a estas horas hacia París, de vuelta a casa, 8 días antes de la fecha prevista.
Esta vez, nos ha tocado a nosotros de sufrir la llegada de uno de esos mensajes que anuncian desgracias.
Además, cómo siempre, o cómo a menudo, ese día te has dejado el móvil en el hotel, has mirado el correo por la noche hasta 2 minutos antes de que llegara el email... los sms llegan con un par de horas de retraso... el ruido de la calle cancela el sonido del teléfono...
Pero al final te llega.
Llamad, urgentemente... a casa.

El padre de María.

En media hora preparar la maleta, llorar abrazados, tomar decisiones demasiado rápidas, no deseadas, obligadas, injustas.
Saludar las niñas.
Una se da cuenta en seguida, otra cuando volvemos a la habitación desde la piscina donde hemos estado buscando una salida a la calor sofocante, 39 grados en Guangzhou, el aire hierve... seca las lágrimas, se mezclan con el sabor a cloro, intentando apagar el dolor y la tristeza..
La pequeña, llegada la hora de dormir... su mamá no está.

Los amigos echan todos los cables posibles, aunque sé que las tres se comportarán cómo angelitos.
Ling Xiao vuelve del aeropuerto con un osito Panda que si lo aprietas fuerte dice "I love you"...
Te queremos mamá, los días pasarán rápido, aunque ya te echamos de menos.
Es una pena que un viaje tan precioso quede así de tocado.

Suerte de los vivos que siguen estando, para superar pruebas.

En estos días ha sido muy difícil actualizar el blog.
Han sido días muy, muy intensos, llenísimos de cosas, lugares, vistas, sonidos, colores...
No sé si con las tres pequeñas y solo podré actualizar el blog.
Espero que sí, cómo aquí y ahora estoy haciendo.

Pero si no pudiera, sé que me comprenderéis, y entenderéis que es sólo una cita reenviada.

un abrazo a todos
Roberto Pili, desde Guangzhou, en pocas horas a punto de volar hacia Guilín.

martes 22 de julio de 2008

Chengdu




Acaban de apagarse las innumerables, parpadeantes, multicolores luces que iluminan las fachadas de los rascacielos de esta inmensa ciudad.
Y las señales luminosas, las pantallas publicitarias, los neones... millones de bombillas que desapareciendo en la nada, transforman, en un segundo, una visión resplandeciente en un sugestivo manto semi-oscuro, que abraza la vida de más de 10.000.000 - diez millones de personas.
Muchas ya están durmiendo, seguro desde hace tiempo, mientras la humedad y el calor se insinúan entre las sábanas intentando, a veces con éxito, estropear su sueño.

Aquí, en Chengdu, nació nuestra primera hija, aquí vivimos hace poco menos de 9 años, nuestro encuentro de padres primerizos.
En este mismo hotel, el Yinhe Dinasty, donde ahora nos alojamos, en la planta 18.
La misma moqueta, los mismo muebles, un poco más cascados...
También nosotros somos más viejos.

Al entrar los ojos de María se hacen relucientes: qué emoción, qué alegría.
Qué río de recuerdos y sensaciones nos lleva a los dos a mirarnos y a abrazarnos, buscando la protagonista de esta historia maravillosa.
Ella está frente al mostrador con Ling Xiao que habla con los de la Recepción, hasta que las cogemos, la abrazamos y al abrazo se unen las hermanitas.
Miradas, sonrisas, allí, allí tu madre te cogió casi arrancándote de los brazos de la cuidadora, en ese sillón que parece el mismo, sólo ha cambiado la tapicería, y en esa mesa, con el mismo granito, igual idéntico, empezó papá a firmar papeles...

No podía empezar con mejor pie este viaje deseado, querido, y por fin realizado. Aquí estamos en Chengdu.

Nada parece indicar que a pocas horas de una carretera ya reconstruida murieron, hace pocos meses, casi 80.000 personas, por un terremoto devastador que todos aquí ya han querido superar, y casi olvidar.
La ciudad sigue intacta, ni una grieta, ni un cristal roto.
El chofer que nos llevaba al hotel, desde el aeropuerto, liquidó la pregunta con un: todo funciona perfectamente en Chengdu. Aquí no ha pasado nada.

Esta tarde al preguntar por la piscina del hotel, antes nos dijeron que estaba cerrada, y al ir a verla nos explicaron que la normativa obliga a tener dos socorristas al cuidado de los huéspedes, y hay uno sólo disponible, el otro se ha ido al pueblo, para ayudar a su familia, por el terremoto.

Ya es muy tarde, poca energía y tiempo quedan, después de una dura jornada de visitas, para las narraciones.
El notes se llena de apuntes, poco a poco intentaré transformarlos en frases legibles.

Ahora es tiempo de descansar, a pesar de que el sueño parece esconderse detrás de la cortina de las cientos de imágenes del día.
Mañana, es un decir, en menos de seis horas sonará el despertador.
Nos esperan los Osos Pandas, y no es visita que pueda perderse, ni retrasarse, las cinco niñas que componen el grupo, están deseando ir al parque de los osos pandas, más que de cualquier otra cosa.

Espero puedan ser cinco, C. hoy ha estado malita, por un virus de estómago que seguro traía desde casa.
Viajando con niños (y con adultos...) hay que estar preparados a los juegos de la salud.
La paciencia es nuestra primera guía, seguro que también Ling Xiao está de acuerdo.

Buenas noches queridos amigos.

sábado 19 de julio de 2008

ya nos vamos

En unas horas sale el avión que nos llevará a Chengdu, primera etapa de nuestra nueva aventura china. Serán dos semanas largas para disfrutar del y en el país donde nacieron nuestras hijas.
Las niñas están emocionadísimas, y los papás también.

Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía, decía José Vasconcelos.
Viajar, entre las actividades humanas, es quizás la palabra que mejor concentra en tan pocas letras el recurrido entero de nuestra existencia. Con el plus positivo de que podremos repetir :-)

Vamos a China para pasarnoslo pipa, para divertirnos, para encontrar rincones de felicidad. Y para conocer, para descansar, desconectar, y para llenarnos de visiones, de gentes, de lugares.
Por eso tanta emoción y expectativas, pero también la tranquilidad de que no habrá desilusiones, ya sabemos algo de China, ese poquito que nos ofrece la garantía de que será un viaje lleno de emociones.

Serán dos horas y media de avión hasta Amsterdam, y unas once y pico hasta Chengdu.
Un impuesto que hay que pagar para conseguir el premio.
Sabemos que con 5 niñas (y 4 adultos...) puede ser pesado, pero estamos avisados, preparados y tenemos experiencia.
Muchas cosas asumen un color diferente, cuando aprendes a tomar las exactas medidas de su tamaño.

Para el lunes, en Chengdu, se preve lluvia, probabilidad de un 70 por ciento. Esta es la temporada de lluvias, de las altas temperaturas y de la altísima humedad.
Pero el martes y el miércoles se esperan días tranquilos.
Cuando estuvimos la última vez en la capital de Sichuan hacía unos grados bajo cero, nevaba y el viento provocaba una sensación térmica de frío todavía más cortante.

Ya os contaré.

Nos alojaremos en el mismo hotel donde estuvimos en diciembre 1999, donde se ha tomado las fotos de la entrega de Paloma, que podéis ver en su web.

Espero poder contaros algo por lo menos cada para de días.

un saludos a todos

miércoles 16 de julio de 2008

Shui estrena nueva web


Descubrid su magia, sus propuestas, su encanto




Una triste y dura pérdida

Quiero mandar desde aquí un abrazo muy grande a la familia de Jerónimo Luna, seguro de interpretar el deseo de todas las familias adoptantes, en especial de los amigos de AFAAN,
y de toda la gente buena, que comparte el dolor y la impotencia por algo tan tremendamente injusto

Noticia

Espero pueda pronto llegar a ser consuelo para su mujer, su hijo y para todos los que le querían y le lloran, que el recuerdo que queda, aunque el hombre haya sido arrebatado a la vida, es el recuerdo de una gran persona.
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