Hola Roberto: Hace 4 meses que nuestra segunda hija llegó a nuestras vidas, después de una larguísima espera. Hace 4 meses que no entraba en tu blog, pero lo que sí te puedo decir es que en cuanto pueda volveré a leerte. Nuestra primera adopción fue una experiencia muy buena pero esta segunda vez el comienzo ha sido un poco duro, la niña tenía 2 años y medio y no aceptaba ninguna muestra de cariño y se asustaba con todo, ahora poco a poco va surgiendo una niña cariñosa y alegre. Bueno lo que quería era darte las gracias porque todos estos años de espera fuiste mi compañero de viaje. Espero ir teniendo un poco más de tiempo y poder seguir leyéndote. Te deseo lo mejor en esta vida, porque tu con tu sensibilidad y tus palabras llenaste muchos vacíos y momentos duros que viví en esta larga espera. GRACIAS, por ser como eres, me encantas. Alba
Querida Alba, gracias por tu mensaje. Ojalá siga mereciendo tu atención, tiempo y las palabras tan bonitas que me dedicas. El augurio es reciproco. Que seáis muy muy felices!!!
Una vez más sufro, por experiencia directa, esa verdad de que canta más un caso malo que 100 buenos y que sólo con la inteligencia y analizando las cosas con cabeza fría uno puede recuperarse de los palos que te da redescubrir, una y otra vez, cuan confuso puede llegar a ser, para algunos, el linde entre lo comprensible y lo inaceptable. En estos días tan señalados por felices: tantas asignaciones, tantas miradas cargadas de amor y de emoción, tantas dudas también, que es normal, como es normal el nerviosismo y la preocupación de los papás, pero también y sobre todo los niños y las niñas, ese proyecto maravilloso de vida, de futuro, de cariño incondicional... Y te llega el palo de quién decide que no, que es mejor que no, por... Es de una irresponsabilidad asombrosa e inaceptable que se espere a la asignación para descubrir que podía ser que no. Aunque claro, mejor decidirlo antes de ir, que después al volver, que eso también se da, por supuesto que es mejor, aunque en esa escala entre...
Leer. Leer sin ganas. Leer por aburrimiento. Leer para no hacer ruido. Leer para dejar que tu padre duerma la siesta. Leer porque no te dejan poner la tele. Leer porque ya nadie quiere contarte un cuento. Leer porque te han castigado sin salir. Leer porque estás en la cama con fiebre. Leer porque estás solo. Leer porque imitas a tus hermanos mayores. Leer porque lo hace tu madre. Leer libros para niños. Leer novelas que no te dejan leer. Leer hasta que te apagan la luz. Leer sin leer, pensando en otra cosa. Leer en la biblioteca. Leer todos los libros de la biblioteca infantil. Leer porque tu hermana lee en la cama de al lado. Leer libros de Tintín en casa de tu abuelo. Reír porque tu tía llora con una novela. Llorar porque te da pena el Abominable Hombre de las Nieves. Leer y leer y leer cinco líneas sobre sexo. Leerlas y leerlas una vez más. Leer porque quieres estar solo. Leer porque te sientes solo. Leer porque te crees distinto. Leer para encontrar almas gemelas. Leer aquello...
Hola Roberto:
ResponderEliminarHace 4 meses que nuestra segunda hija llegó a nuestras vidas, después de una larguísima espera. Hace 4 meses que no entraba en tu blog, pero lo que sí te puedo decir es que en cuanto pueda volveré a leerte. Nuestra primera adopción fue una experiencia muy buena pero esta segunda vez el comienzo ha sido un poco duro, la niña tenía 2 años y medio y no aceptaba ninguna muestra de cariño y se asustaba con todo, ahora poco a poco va surgiendo una niña cariñosa y alegre. Bueno lo que quería era darte las gracias porque todos estos años de espera fuiste mi compañero de viaje. Espero ir teniendo un poco más de tiempo y poder seguir leyéndote.
Te deseo lo mejor en esta vida, porque tu con tu sensibilidad y tus palabras llenaste muchos vacíos y momentos duros que viví en esta larga espera.
GRACIAS, por ser como eres, me encantas.
Alba
Querida Alba, gracias por tu mensaje. Ojalá siga mereciendo tu atención, tiempo y las palabras tan bonitas que me dedicas.
ResponderEliminarEl augurio es reciproco. Que seáis muy muy felices!!!
un abrazo
Roberto