Hola Roberto: Hace 4 meses que nuestra segunda hija llegó a nuestras vidas, después de una larguísima espera. Hace 4 meses que no entraba en tu blog, pero lo que sí te puedo decir es que en cuanto pueda volveré a leerte. Nuestra primera adopción fue una experiencia muy buena pero esta segunda vez el comienzo ha sido un poco duro, la niña tenía 2 años y medio y no aceptaba ninguna muestra de cariño y se asustaba con todo, ahora poco a poco va surgiendo una niña cariñosa y alegre. Bueno lo que quería era darte las gracias porque todos estos años de espera fuiste mi compañero de viaje. Espero ir teniendo un poco más de tiempo y poder seguir leyéndote. Te deseo lo mejor en esta vida, porque tu con tu sensibilidad y tus palabras llenaste muchos vacíos y momentos duros que viví en esta larga espera. GRACIAS, por ser como eres, me encantas. Alba
Querida Alba, gracias por tu mensaje. Ojalá siga mereciendo tu atención, tiempo y las palabras tan bonitas que me dedicas. El augurio es reciproco. Que seáis muy muy felices!!!
Érase una vez un tiempo, un tiempo no muy lejano, en el cual esas familias que deseábamos, por una razón u otra, tener prole o aumentar en número la que ya teníamos, también podíamos acudir a un lejano y gran país de Oriente en búsqueda de cumplir ese sueño lleno de ilusiones. Era aquello un lugar idílico y acogedor. Cuyas leyes y costumbres, que no es menester juzgar en este momento, permitían a locales y extranjeros dirigir deseos de maternidad y paternidad con cierta garantía de éxito. Siempre que se reunieran determinadas condiciones. Echábamos una cartita , al Departamento que tocaba, nos citaban, nos dejábamos machacar unos meses por la autoridad competente y sus servicios delegados, entre pepsicólogos y trabajadores sociales, y en un porcentaje elevado conseguíamos el ansiado título de padres certificados y homologados a la normativa vigente. Pasado el trance del examen de bachillerato de adultos responsables (de hecho hubo un momento en el que fue necesario acreditar el ...
Los eclipses han sido fenómenos que han llamado la atención del hombre desde la antigüedad. Antes de conocer el mecanismo por el cual se producen, cada cultura dio una interpretación basada en sus propios mitos y leyendas. Así, en la antigüedad los chinos creían que los eclipses de sol se producían cuando un enorme dragón devoraba el sol. La palabra china para referirse a un eclipse es shi, que literalmente significa comer. Para que el sol se volviese a destapar, se lanzaban flechas hacia el cielo y se hacían sonar tambores con la intención de asustar al dragón. Por supuesto, siempre lo conseguían. Autor de estas palabras es Eduard Masana, del Departament d’astronomia i meteorologia, Universitat de Barcelona, el experto que acompañará los viajeros que han elegido Shui Viajes para disfrutar de este increíble evento. Si queréis saber un poco más un simple clic en: EL ECLIPSE CON SHUI VIAJES
Hola Roberto:
ResponderEliminarHace 4 meses que nuestra segunda hija llegó a nuestras vidas, después de una larguísima espera. Hace 4 meses que no entraba en tu blog, pero lo que sí te puedo decir es que en cuanto pueda volveré a leerte. Nuestra primera adopción fue una experiencia muy buena pero esta segunda vez el comienzo ha sido un poco duro, la niña tenía 2 años y medio y no aceptaba ninguna muestra de cariño y se asustaba con todo, ahora poco a poco va surgiendo una niña cariñosa y alegre. Bueno lo que quería era darte las gracias porque todos estos años de espera fuiste mi compañero de viaje. Espero ir teniendo un poco más de tiempo y poder seguir leyéndote.
Te deseo lo mejor en esta vida, porque tu con tu sensibilidad y tus palabras llenaste muchos vacíos y momentos duros que viví en esta larga espera.
GRACIAS, por ser como eres, me encantas.
Alba
Querida Alba, gracias por tu mensaje. Ojalá siga mereciendo tu atención, tiempo y las palabras tan bonitas que me dedicas.
ResponderEliminarEl augurio es reciproco. Que seáis muy muy felices!!!
un abrazo
Roberto