Una vez más sufro, por experiencia directa, esa verdad de que canta más un caso malo que 100 buenos y que sólo con la inteligencia y analizando las cosas con cabeza fría uno puede recuperarse de los palos que te da redescubrir, una y otra vez, cuan confuso puede llegar a ser, para algunos, el linde entre lo comprensible y lo inaceptable. En estos días tan señalados por felices: tantas asignaciones, tantas miradas cargadas de amor y de emoción, tantas dudas también, que es normal, como es normal el nerviosismo y la preocupación de los papás, pero también y sobre todo los niños y las niñas, ese proyecto maravilloso de vida, de futuro, de cariño incondicional... Y te llega el palo de quién decide que no, que es mejor que no, por... Es de una irresponsabilidad asombrosa e inaceptable que se espere a la asignación para descubrir que podía ser que no. Aunque claro, mejor decidirlo antes de ir, que después al volver, que eso también se da, por supuesto que es mejor, aunque en esa escala entre...
Soy una más de ese duro proceso de la adopción,como tantos otros que ahelamos abrazar a nuestras hijas,tal vez la realidad que a veces nos explicas,es dura pero como dijo mi profesor chino de taichi,debemos ser como el junco que a pesar del aire se dobla pero no se rompe.Gracias por hacernos más amena la espera y animo a todos.
ResponderEliminarGracias a ti Roberto por compartir.
ResponderEliminarTus entradas siempre son muy interesantes. Las reflexiones que haces y los enlaces que indicas siempre nos ayudan a todos los que nos movemos en este territorio común que es Adoplandia".
Saludos.